- Diputado y magistrado se contradicen
El magistrado Francisco Rosales, de la Corte Suprema de Justicia, dijo ayer que si bien el diputado Alejandro Bolaños Davis nunca perdió su nacionalidad nicaragüense, una vez que el Consejo Supremo Electoral se pronunció en contra de su diputación, nadie, ni la Asamblea Nacional, puede hace algo por su caso.
“Él no tenía porqué renunciar a nada, porque él no había adquirido nada, es una nacionalidad impuesta por el imperio de la ley, por el hecho de haber nacido en Missouri, y por ser hijo de padres nicaragüenses es nicaragüense y punto”, dijo Rosales.
En una comparecencia en el programa Primera Plana de LA PRENSA y Canal 2, el magistrado Rosales descargó la culpa del caso sobre la “mala asesoría” del abogado de Bolaños Davis
Sin embargo, aclaró que ahora ni la misma Asamblea Nacional podría hacer algo para remediar esta situación.
“Este cuento de que ahora la Asamblea es la que decide no existe, hay que respetar la Constitución”, afirmó.
QUIÑÓNEZ: NO HABRÁ DESTITUCIÓN
Mientras Enrique Quiñónez, diputado del “Partido Liberal Constitucionalista (PLC), asegura que los partidos políticos que conforman la oposición no permitirán que se le quite la diputación a Bolaños, ya que “quien comenzó el juego fue el Consejo Supremo Electoral”.
“Creo que se excedieron, hay abuso de poder”, dijo al señalar que quienes deberían de renunciar por no haber cumplido bien sus funciones son ellos mismos y advirtió que cuando esos magistrados busquen la reelección no tenrán su voto.
Quiñónez recordó que la resolución del CEN del PLC “dice que no es oportuno abandonar a Bolaños”.