- Centenares de jinotepinos se unieron a la fiesta
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CORRESPONSAL/ CARAZO
El acontecimiento más importante de las fiestas de Santiago Apóstol, después de la Demanda Mayor, es el Tope de los Santos y como todos los años movilizó a centenares de jinotepinos a lo largo de un kilómetro de carretera, ayer 24 de julio.
El comercio local se activó con la presencia de decenas de visitantes y los que más aprovecharon fueron los dueños de bicicletas y los vendedores ambulantes.
Santiago fue a encontrarse con el patrono de la vecina ciudad de San Marcos en el mojón de Santa Rosa, luego de salir del templo tras una eucaristía, acompañado de San Antonio de Padua, quien se unió al encuentro.
Ambas imágenes se enrumbaron hacia el municipio de Dolores donde San Sebastián, el patrono de Diriamba, las esperaba como suele suceder desde tiempos remotos. El apoteósico encuentro se revistió de colorido y mucha tradición con los Diablitos y el Toro Huaco, cerca de las 2:00 p.m.
Muchos devotos bailaron frente al Santo para pagar promesas. Otro centenar de ciudadanos llegó del exterior para disfrutar de la ocasión bajo toldos coloridos. Es tradición que desde la noche anterior al Tope, la gente se garantice un espacio al lado de la carretera para ver pasar a los Santos, mientras disfrutan de suculentos platos típicos y música tradicional.
Flor de María Morales se desplazaba entre el gentío con su carretón y una singular venta de carne asada.