CORRESPONSAL/NUEVA SEGOVIA
Ocho días consecutivos sin abastecimiento de agua potable y con un deficiente servicio de energía eléctrica tiene a los pobladores de Santa María, municipio ubicado al noroeste de Ocotal, casi al colapso por epidemias y en un deprimente estado de inercia en las labores y actividades cotidianas.
Según pobladores de Santa María, el problema inició después que una cuadrilla de Unión Fenosa retiró tres transformadores de energía y en su lugar instaló uno, con poca capacidad de distribución, incapaz de “levantar” el motor que bombea el agua a las cañerías que llevan el líquido a los hogares del poblado.
Otro problema, según algunos ciudadanos, es que las computadoras y artefactos electrodomésticos no reciben el suficiente voltaje para funcionar correctamente, lo que está ocasionándoles problemas en el almacenaje de alimentos, en el trabajo y la diversión.
Este lunes el Ministerio de Salud de Santa María emitió un comunicado detallando todas las medidas preventivas para el uso y manipulación del agua para consumo humano, dado que los casos de diarrea en los niños (cuya cifra no especificó) se han alzado a tal punto que “podría tornarse en una emergencia”.
Un funcionario de la empresa Unión Fenosa en Ocotal confirmó que habían retirado de Santa María tres transformadores de vieja data que juntos desarrollaban 40 kilovatios, a cambio de uno nuevo que desarrolla 50 kilovatios. Según él, los 50 kilovatios son suficientes para abastecer las necesidades de energía en el poblado de Santa María.