- Selección llega orgullosa, pero ratifican cambios
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En medio de algunas maletas perdidas e incómodos por la revisión a la que fueron sometidos en el Aeropuerto Internacional de Managua, llegó ayer la Selección de Béisbol de Río de Janeiro, justificando por qué se sentían orgullosos de la presea de bronce que ganaron en los Juegos Panamericanos.
“¿Que nos favoreció el sistema de competencia? Igual es una medalla. Hablamos con Oswaldo Gil de Puerto Rico, con el gerente general del equipo de Estados Unidos y nos dijo lo mismo que pensamos nosotros: Una medalla con cualquier balance es medalla”, dijo Omar Cisneros, después de mostrarse muy molesto porque a varios de sus pupilos les revisaron las maletas en la terminal aérea.
“No es posible que venga una selección de representar dignamente a Nicaragua y la gente del aeropuerto la trate de esta manera”, agregó airado.
Sin sabor
Según Cisneros, aunque terminaron con balance de una victoria y tres derrotas, nadie puede tratar de minimizar el esfuerzo que hicieron por rendir en Río de Janeiro.
“Tal vez no tiene el sabor que todos quisiéramos, pero lo que hicieron estos peloteros por ganar esa medalla nadie lo puede menospreciar. Tampoco hubo indisciplina como se dijo en un medio. Se tergiversaron mis declaraciones, pero eso ya es historia”, explicó.
“Se dicen tres derrotas fáciles, pero no dice que todos los pítcheres que nos ganaron eran los mejores de sus respectivos países. El de Cuba por ejemplo tiraba 97 millas, aquí en Nicaragua con costo se mira alguien de 86”, dijo el mentor.
Cisneros comentó que habrá cambios enormes en las próximas selecciones que representen a Nicaragua en torneos venideros. Incluso en el mismo cuerpo técnico.