CORRESPONSAL/NUEVA SEGOVIA
Tres vacas que serían entregadas el fin de semana a igual número de beneficiarios del programa Hambre Cero en Jalapa y El Jícaro, de un lote de 150, se murieron por diferentes circunstancias, confirmaron funcionarios del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) en Nueva Segovia.
Una de las vacas “encolerizó” dentro de un corral en el municipio de El Jícaro, cuando aún no había sido entregada a su beneficiaria; la otra resbaló en un puente y se ahogó en el río cuando su beneficiaria la arreaba hacia su propiedad; y la tercera fue golpeada por el “mozo” en la finca de la mujer beneficiada por el programa en la comunidad de La Mía.
Arosman Barahona, delegado departamental del Magfor en Nueva Segovia, reconoció que la muerte de los semovientes en parte se debe a la poca experiencia en el cuido y manejo del ganado por los beneficiarios del programa Hambre Cero, pero que normalmente ocurre.
Reveló el funcionario que en esos casos está contemplado, como primer paso, que la Policía Nacional extienda a las beneficiarias y al Magfor un aval que notifique la muerte de la vaca preñada y luego en conjunto, ordenar el destace del animal y con la supervisión de un promotor vender la carne en la comunidad donde ocurren los hechos.