Luis Pérez es un boxeador que está muy agradecido con las enseñanzas que ha recibido del entrenador nicaragüense Reynaldo Mendoza, quien lo ha acompañado en sus cinco peleas de título.
Sin embargo, sorprendió de alguna manera al revelar que Mendoza necesita un entrenador, nacional o extranjero, que le ayude a afinarse mejor en los entrenamientos.
“No es que esté menospreciando a mi entrenador Reynaldo Mendoza, pero creo que debemos buscar otro entrenador, más joven, que me ayude a mascotear, porque mis golpes son más fuertes en este peso”, dijo Pérez.
“Con todo mi respeto y admiración que tengo con el profesor Mendoza, yo quiero que él descanse en el mascoteo y todo el trabajo físico. Él (Mendoza) siempre va a estar en mi esquina”.
¿Han pensado en algún entrenador en especial?
Yo he hablado con Mario García. Le estuve hablando del entrenador mexicano Raquet Flores, que estuvo en mi primera defensa con Félix Machado en Atlantic City. Es un muchacho que sabe hacer combinaciones de mascoteo. Hemos pensado en traerlo a Nicaragua y ver qué posibilidad hay para arreglar un contrato con él.
¿Alguien como Garibaldi no te interesa?
Yo se lo dije a Mario García también. Me gusta cómo entrena, es rígido, un entrenador que está con uno en la física. Te enseña cosas que uno no hace. Necesitamos un entrenador que le ayude al profesor Mendoza, que nos ayude a conseguir más rapidez, en los contragolpes y mascoteos.
Esta debe ser parte de tu inversión como campeón
Claro, si estamos viendo eso es porque hacemos una buena inversión. Si vamos a traer a un entrenador es que vamos a rendir más, porque nos hará trabajar más fuerte, me sacará más velocidad, más maña, más consistencia. Con esa ayuda, podría lograr lo que queremos.
¿Debemos esperar grandes cosas de tu carrera, de un posible futuro exitoso?
Eso es lo que quiero, tener muchas peleas y mirarme como los campeones, que tienen comodidad, lo que uno desea. Creo que si pongo de mi parte lo voy a lograr.
¿Sentiste la ausencia de Rosendo Álvarez y Ana Francis Donaire en tu equipo?
No nos hicieron falta. Me sentí bien trabajando con el profesor Reynaldo Mendoza y mi apoderado Mario García. Creo que hacemos un buen grupo, no hay mucha gente, no hay problema. Ahora Mario, mi apoderado, se encargará de todo lo que venga, de hablar con Dana Jamison, con la gente de Don King.