- La leyenda del momento habla a LA PRENSA
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CRAIG BIGGIO Y SUS 3 MIL HITS
HOUSTON/ TEXAS
Al menos por una semana, la actividad central en esta ciudad dejó de girar en torno a su energía, aeronáutica o tecnología industrial, para hacerlo alrededor de Craig Biggio. Los posters con la imagen del pequeño intermedista estaban desplegados por todos lados.
El conteo de los hits que le separaban de la mágica cifra de los 3,000 cañonazos, estaba en cada esquina y se iban moviendo tras cada nuevo logro de Biggio, cual si fueran los litros de combustible mostrados por la bomba de una estación gasolinera. Y llegó a 3000.
Lo hizo frente a Aaron Cook, de los Rockies, quien nada pudo hacer para impedir la más apoteósica celebración que ha tenido Houston, desde el avance de los Astros a la Serie Mundial en el 2005, o tras los títulos de la NBA ganados por los Rockets en 1994 y 1995.
Los 42 mil 537 fanáticos que convirtieron el Minute Maid Park en un manicomio masivo, permanecieron de pie durante cinco minutos aplaudiendo al héroe de la ciudad, mientras éste alcanzaba la inmortalidad, al unirse al club de bateadores de 3,000 imparables.
“Cuando jugué la Serie Mundial en el 2005 contra los Medias Blancas, viví una increíble y maravillosa historia. Pensé que no habría nada mejor que eso, pero la noche (del jueves 28 de junio) que llegué a 3,000 hits fue mejor. Aún escucho los aplausos”, dice Biggio.
Entrevistar a Biggio en estos días, no es tarea fácil. Además de los reporteros que cubren cada día a los Astros, también vinieron a la ciudad expertos de los mejores periódicos de Estados Unidos en busca de una historia con el jugador del momento. Está muy ocupado.
Y eso fue lo que nos dijo una amable jovencita de la Dirección de Prensa de las Astros cuando pedimos su ayuda para llegar a Biggio. Además, la costumbre con los jugadores de primer nivel, es solicitar una cita. Así que entonces, debíamos resignarnos.
Pero gracias a Dios, cuando junto a René “El Chelito” Cárdenas me disponía a salir del clubhouse de los Astros, Biggio pasó a la par nuestra y René le dijo que yo había llegado desde Nicaragua expresamente a buscar una entrevista con él.
“Okay, hagámosla ahora mismo”, dijo Biggio.
UNA NOCHE ESPECIAL
Biggio asegura que entre sus familiares y amigos cercanos, había 41 personas aquella noche en el estadio de Houston.
“Yo sólo había tenido un juego de cinco hits en mi vida. Dios lo sabía y quizá por eso me dio otro —de cinco hits— delante de mi familia, mis amigos y estos maravillosos fanáticos que me han querido desde que inicié mi carrera”, señala el jugador de 41 años.
Biggio nació en Smithtown, Nueva York, el 14 de diciembre de 1965 y fue seleccionado por los Astros en el sorteo del beisbol amateur en junio de 1987. Un año después estaba en las Grandes Ligas y desde entonces no ha parado de jugar en el big show.
“Cuando joven tenía el dilema de escoger el futbol americano o el beisbol, pero al final me decidí por el beisbol y parece que tomé una buena decisión”, señala el jugador, que con esa cantidad de hits, ahora ha asegurado su boleto al Salón de la Fama.
Craig era tan buen jugador en futbol, que recibió ofertas de becas del Boston Collage y otras universidades como Syracuse, Maryland y Carolina del Sur, pero tras un rápido paso por Clase A y Triple A, debutó el 26 de junio de 1988 en las Mayores.
“Era un receptor y de acuerdo a lo que decían los scouts, era muy agresivo y veloz, dos aspectos que no suelen encontrarse en los cátcheres, así que al saltar al profesionalismo, me dije que tenía que seguir jugando de la misma forma y así lo he hecho”, señala.
Antes de llegar a los 3,000 hits, Biggio no tenía el gran reconocimiento que ahora recibe, por lo tanto, no era fácilmente reconocible para el fanático casual, pero sí hay una forma fácil de encontrarlo: a menudo es el jugador con el uniforme más sucio en el campo.
“La intensidad al jugar, es algo que uno trae. Es parte de mi juego. Es de la única forma en que sé jugar. Creo también que esa es una forma de demostrar mi aprecio al juego y si respeto a los fanáticos, tengo que darlo todo en el terreno», explica el jugador.
VERSATILIDAD TOTAL
Convertir a un jugador desde una posición en la que ha sido estrella, hacia otra, es un gran riesgo, pero los Astros lo corrieron con Biggio cuando consideraron que su velocidad y durabilidad se podían ver afectadas si continuaba en la receptoría.
“Esos cambios de catcher a segunda, y luego a jardinero, los enfrenté como un desafío para mí, pero les puse empeño porque se trataba de hacer algo para ayudar al equipo. Y uno debe estar dispuesto a hacer lo que sea necesario para hacer mejor al club”, agrega.
Cuando fue trasladado desde la receptoría a la segunda en 1992, Biggio se convirtió en el primer pelotero de la historia en jugar al menos 100 partidos en ambas posiciones, desde que lo había hecho Tom Daly entre 1887 y 1903 con los equipos de Chicago.
“Todo lo que ha pasado en mi carrera es algo que no planeé. Cuando era un niño, sólo quería jugar y he tratado de conservar ese entusiasmo a través de toda mi carrera, pero el año pasado cuando quedé a 70 hits de los 3,000, vi que podía alcanzar esa meta”, asegura.
La meta más próxima de Biggio es tratar de ayudar a los Astros a enderezar esta difícil temporada, algo sumamente complicado para cualquiera, pero quizá no para el más reciente bateador de 3,000 hits, cuya intensidad persiste aún con el paso de los años.
“Tenemos que salir a pelear cada juego y hacerlo lo más duro que podamos. Uno juega fuerte por respeto al juego, a los fanáticos y a uno mismo. Y ahora que sé que fanáticos de Nicaragua están pendientes de nosotros, tenemos la obligación de hacerlo mejor”, dijo.