- Delegaciones de Nicaragua y Costa Rica se reúnen en Rivas para analizar problemas migratorios de nicas
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CORRESPONSAL/RIVAS
Delegaciones de Costa Rica y Nicaragua, vinculadas con los asuntos migratorios, se reunieron recientemente en Rivas con la intención de mantener vivo un espacio de comunicación y articulación que permita lograr un compromiso para unificar esfuerzos a favor de la población migrante, sobre todo de los nicaragüenses que viajan hacia ese país del sur.
La idea era contextualizar la realidad de los problemas migratorios a nivel interfronterizo con el propósito de formular acciones, tomando en cuenta la situación presente en la zona. También se pretende definir nuevas acciones y acuerdos institucionales y binacionales, que den respuestas a la problemática que enfrentan los migrantes.
El debate entre instituciones de ambos países giró en torno a cinco temas vinculados con el fenómeno migratorio: explotación sexual y comercial en niños y adolescentes, aspecto laboral, documentación, derechos humanos y desarraigo familiar.
Ambas delegaciones coincidieron en que la población mayormente afectada en cuanto al tema de explotación sexual es la nicaragüense y algunas instancias costarricenses manifestaron que hay un alto grado de permisibilidad y falta de control de las autoridades en la frontera.
Se consideró que se debe apostar hacia un mayor control migratorio en la zona e indagar qué se está haciendo en los hogares de los niños explotados.
Al encuentro asistieron funcionarios de ambos países de instituciones como la Policía, Migración, Ministerio de la Familia, la Iglesia (que es la que coordina), Ministerio del Trabajo, entre otras.
LA EXPLOTACIÓN
Jorge Estrada, secretario ejecutivo de la Comisión Episcopal de Movilidad Humana de Nicaragua, comentó que las autoridades de Migración de ambos países “han dicho que el tráfico de niños y el “coyotaje” son altamente fuertes en este lado de la frontera”.
Destacó que las autoridades de Migración manifestaron que están tomando “medidas estrictas en cuanto a proteger a los nicaragüenses que quieran irse de manera irregular o indocumentada… por ambos lados se ha manifestado que los problemas que se generan en la frontera son muy fuertes y que las capacidades institucionales son débiles, todos han dicho que no tienen recursos, que les falta personal”, señaló.
“A pesar de las limitantes ha habido avances sustanciales, una gran sensibilidad por ambas instituciones… hay que anotar que la reciprocidad (en aspectos jurídicos, de mecanismos y políticos) es un aspecto importante; los esfuerzos que hagamos a este nivel prácticamente serán muy pocos sin un respaldo a un nivel político, que creo que es la mayor fuerza que esperamos hacer”, comentó Estrada.