- Benedicto XVI dispone regresar al viejo sistema de dos tercios de votos cardenalicios para elegir al pontífice
[/doap_box]
El Papa Benedicto XVI cambió las reglas para la elección de un pontífice, regresando al tradicional requerimiento de que dos terceras partes de los cardenales en el cónclave voten por el candidato, dijo el Vaticano el martes.
El Papa Juan Pablo II había cambiado el proceso en 1996, permitiendo que el pontífice fuese elegido por mayoría absoluta si los cardenales no podían alcanzar un acuerdo luego de varios días de votaciones.
En un documento dado a conocer el martes, Benedicto dijo que iba a regresar a la norma tradicional de votación, esencialmente revirtiendo la reforma de Juan Pablo.
El breve documento, escrito en latín, está fechado el 11 de junio y firmado por Benedicto XVI.
Benedicto, el ex cardenal Joseph Ratzinger, fue elegido Papa el 19 de abril de 2005 en uno de los cónclaves más rápidos en la historia. Según reportes, fue elegido luego de cuatro rondas, con 84 de los 115 votos.
En el documento, Benedicto explicó que Juan Pablo II había recibido numerosos pedidos de regresar al antiguo sistema luego que él emitiese su documento de 1996, Universi Dominici Gregis, delineando las reglas para un cónclave.
Analistas habían hecho notar que el requerimiento original de dos tercios de los votos había servido como incentivo a concesiones o la búsqueda de un nuevo candidato si había un estancamiento. Pero con las nuevas reglas de Juan Pablo, el bloque mayoritario en un cónclave podía hacer ganar a un candidato simplemente manteniéndose firme hasta que la votación cambiase de los dos tercios a la mayoría simple.
“Parece que el Papa Benedicto desea asegurarse de que quienquiera que resulte electo tenga el mayor consenso posible”, dijo el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.
La principal crítica al sistema de votación era la exclusión de cardenales mayores de 80 años de las boletas. Benedicto, que cumplió 80 en abril, mantuvo no obstante ese requerimiento.
Juan Pablo instituyó la mayoría simple para evitar estancamientos como el del siglo XIII, cuando unas negociaciones para elegir un nuevo Papa duraron tres años.
La votación para elegir Papa en un cónclave comienza inmediatamente después de que todos los cardenales electores —los que tienen menos de 80 años— han entrado en la Capilla Sixtina del Vaticano, tradicional lugar donde se eligen a los sucesores de San Pedro.
Por lo demás, la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis se mantiene igual. La norma destaca que si en el caso de que en la elección del Papa se perpetrara el delito de simonía (comprar los votos) todos los culpables serán excomulgados, pero el voto será válido.
Prevé que los cardenales electores deberán abstenerse de toda forma de pactos, acuerdos, promesas u otros compromisos de cualquier género que les puedan obligar a dar o negar el voto a otros. Si eso sucediera, el compromiso adquirido sería nulo y nadie estará obligado a observarlo.
Los cardenales tampoco pueden hacer capitulaciones antes de la elección.