Corresponsal/ Granada
Después de dos semanas de un cierre temporal del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) y de un definitivo por insalubridad de parte del Ministerio de Salud (Minsa), los trabajadores de Reptiles de Nicaragua S.A. (Reptinic), se sienten agobiados por la situación de incertidumbre en la que están viviendo, ya que muchos de ellos son cabezas de familias por lo que piden la reubicación de la fábrica en otro sitio de la ciudad.
Según algunos trabajadores, la mayoría ya habían trabajado en otras tenerías como Ferrari, Hurtado y Aguilera, que por estar ubicadas en el centro de la ciudad también fueron cerradas.
Genaro Ramos, de 38 años, de oficio albañil y con 16 años de trabajar para Reptinic, dijo que cuando llegó a la empresa trabajaba como ayudante de curtiembre y que de él dependen cinco personas y su esposa. Actualmente recibe cinco mil córdobas al mes, “no sabría que hacer si cerraran Reptinic”, dijo.
Octavio José Gutiérrez, de 55 años y responsable en el área de pelambre, tiene de laborar más de 20 años para Reptinic, desde 1985. Antes de entrar a la empresa trabajaba en pelambre.
Según Gutiérrez, si cierran Reptinic sería algo catastrófico, porque para personas de más de 50 años de edad les sería realmente difícil encontrar otro trabajo.
“La mayoría de las personas se han desempeñado por la experiencia que han adquirido en la empresa”, dijo Gutiérrez.
Expresó que la acción del Marena está fuera de lógica, ya que después de ser zona industrial pesada, pasó a ser zona turística. “El Marena se ha empeñado en decir que contaminamos el lago, pero sin presentar ningún informe que lo fundamente”, afirmó.