- Es el bateador zurdo más poderoso de la historia
Próspero merece reconocimiento
Aunque es uno de los bateadores más ruidosos y destructivos en la historia de nuestro beisbol, Próspero González está acostumbrado a imponer marcas de forma silenciosa, sin el glamour y el apasionamiento que reciben otros.
Un par de domingos atrás, Próspero hizo trizas el registro de las carreras empujadas, con un elevado de sacrificio frente al lanzador de los Leones, Manuel Pineda, en el estadio de Somotillo. Fue el remolque 1,133 de su carrera, pero nadie lo celebró al instante porque no lo sabían.
“La Feniba (Federación Nicaragüense de Beisbol Asociado) debe ser más beligerante en el asunto de los récords. Ellos tienen el expediente de cada jugador y no es posible que se olviden de las marcas. Yo me di cuenta que rompí un récord cuando lo leí en LA PRENSA, lo cual agradezco porque la familia lo toma con mucho apego. Yo sabía que estaba cerca, pero no tenía el detalle exacto”, lamenta el bombardero de occidente.
OTRO RÉCORD INADVERTIDO
El sábado reciente, de nuevo en Somotillo, Próspero conectó el jonrón 258 de su vida en los campeonatos nacionales y además llegó a 1,025 carreras anotadas, con las que se apodera del primer lugar de todos los tiempos, desplazando a Nemesio Porras.
Próspero sacudió a Julio Raudez en el quinto inning, para ampliar además su registro de carreras empujadas a 1,135.
“El récord de carreras empujadas significa mucho como chinandegano que soy. La gente de Chinandega debe sentir mucho orgullo de mí porque todo lo que he hecho es para ellos y sé que en el resto del país hay gente que me estima y también les dedico mis marcas. Este es el resultado del esfuerzo, la experiencia y el sacrificio. Son los frutos de la buena preparación y el cuido que he tenido fuera del terreno”, declaró González, quien comenzó su carrera con el Corinto en 1983.
CIFRAS QUE DAN ESCALOFRÍOS
En su carrera de 24 años en nuestro beisbol, Próspero ha conquistado un liderato de bateo, tres de jonrones y tres de empujadas.
En la temporada 1988-89, con el Chinandega, compartió el título de bateo con Freddy García y ambos se convirtieron en los primeros bateadores de 400 puntos en los torneos “Pomares”.
En la campaña siguiente, descargó 26 jonrones y reunió 97 producidas para destrozar los récords de 21 vuelacercas de Ramón Padilla y 72 remolques de Genaro Llanes, para los “Pomares”.
En 1997, ahora con el San Fernando, volvió a ganar las coronas de cuadrangulares con 26 e impulsadas con 97.
De regreso en Chinandega en el 2002, conectó ocho cuadrangulares y empujó 43 carreras, cifras que con el bate de madera fueron suficientes para atrapar estos lideratos.
Entre 1990 y 1993, tuvo cuatro temporadas en fila encima de los 20 jonrones, con un promedio de 90 juegos, 80 impulsadas y 354 puntos de bateo cada año.
POBRE RECONOCIMIENTO
A pesar de esas tremendas cifras, Próspero no ha tenido el reconocimiento de otros grandes del juego como Henry Roa, Norman Cardoze, Ernesto López, Julio Media y Ariel Delgado, quienes sin ser de la capital, han recibido un tratamiento de primera clase.
“A eso no me pongo mente, porque sé que hay cronistas deportivos que se llevan más con unos que otros peloteros. Sé que tengo récords que no salen a relucir porque soy chinandegano y quizá no le caigo bien a muchos. Lo que sé es que me siento orgulloso de lo que he conseguido”, anota Próspero, cuyo único estímulo que ha recibido por su récord de carreras empujadas, es el reconocimiento como hijo dilecto de Somotillo, así como un premio de dos mil córdobas.
“Lo que recibí lo agradezco mucho. Me enorgullece que me nombraran hijo dilecto de Somotillo y lo acepto con mucho orgullo”, dice el veterano artillero.
SU ÚLTIMA META
Próspero es dueño de los registros de carreras anotadas y empujadas. En jonrones, con 258, está muy distante de la marca de 319 del “Tiburón” López, pero en hits tiene chance.
El artillero de 41 años acumula 1,745 imparables, a 27 de alcanzar a Nemesio, quien es el bateador zurdo de más cohetes en la historia. Y si quiere ir más allá, lo separan 106 incogibles del número uno de la historia, “Panal” Delgado.
“Allí sería el cierre de mi carrera. Yo creo que cuando uno se traza metas las puede conseguir, siempre y cuando la Federación me deje jugar, porque le sigo pegando bien a la bola, pero como soy mayor de 40 años casi me marginan, cuando sigo entrenando duro y estoy rindiendo”, se quejó el bateador zurdo más poderoso de la historia.