- Pacientes no han podido ser atendidos en algunas áreas, como radiología y laboratorio
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CORRESPONSAL/RIVAS
Las áreas de Radiología y Laboratorio del Hospital Gaspar García Laviana son las más afectadas por los cortes de energía que a lo largo de esta semana se han producido en Rivas.
Se estima que a diario en radiología atienden entre 50 y 60 personas, pero debido a las interrupciones del fluido eléctrico, el número de pacientes se ha reducido a su mínima expresión.
El doctor Wilfredo Aguilar, director del hospital, estima que en estos últimos días la atención en radiología ha disminuido drásticamente debido a los cortes de energía, pero esta situación se ha profundizado porque uno de los transformadores que abastece de fluido eléctrico al hospital se dañó y aunque sí hay energía comercial, no pueden llevarla a algunas áreas debido al desperfecto.
Aguilar calcula que ahora la atención de pacientes es de entre 8 y 10 personas diario. “Por ahora estamos resolviendo con un equipo portátil que sólo toma placas pequeñas”, dijo.
El Laboratorio es también otra área afectada, pues según el funcionario ahí se atienden entre 400 y 500 personas a diario y la atención disminuye cuando no hay servicio eléctrico.
“Lo cierto es que tenemos un sistema eléctrico deteriorado y con los apagones aún más; hemos tenido cortes bastante prolongados, sumado a la problemática energética global tenemos una situación aguda propia, que es la afectación del transformador que al dañarse, medio hospital quedó sin energía”, comentó Aguilar.
La interrupción del fluido eléctrico no sólo ha provocado afectación entre la población rivense que hace uso del hospital, fundamentalmente en los servicios de radiología y laboratorio, sino que ha generado un desgaste económico considerable por la compra de diesel que se utiliza para alimentar la planta eléctrica que funciona cuando no hay energía.
Cuando hay cortes de energía, en el hospital se tiene que hacer uso de una vieja y deteriorada planta eléctrica que consume por hora unos ocho galones de diesel aproximadamente (cada galón cuesta unos 61 córdobas), lo que según Aguilar genera un gasto que no está incluido en el presupuesto.
Aunque algunas áreas sensibles son priorizadas a la hora de los cortes (cuando se instala la planta), hay muchas otras que no pueden recibir el fluido eléctrico, debido a que la capacidad de la planta no lo permite.