El hospital de Rivas Gaspar García Laviana no ha escapado a la crisis energética que afecta a todo el país. (LA PRENSA/N.SANCHEZ)

Apagones casi paralizan al hospital rivense

Pacientes no han podido ser atendidos en algunas áreas, como radiología y laboratorio [doap_box title=»Transformador malo» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El hospital depende del servicio eléctrico de la distribuidora de energía, pero posee dos transformadores propios que son los que proveen electricidad a las distintas áreas de ese centro, sin embargo, la crisis ha sido mayor porque […]

  • Pacientes no han podido ser atendidos en algunas áreas, como radiología y laboratorio
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El hospital depende del servicio eléctrico de la distribuidora de energía, pero posee dos transformadores propios que son los que proveen electricidad a las distintas áreas de ese centro, sin embargo, la crisis ha sido mayor porque uno de estos transformadores se dañó, por lo que internamente hay dificultad para llevar energía a ciertos sectores.

Este problema se presenta justo en el momento en que se reporta un incremento en los ingresos de pacientes a este hospital rivense.

El director del hospital, Wilfredo Aguilar, estima que en meses anteriores la atención diaria era de entre 90 y 100 personas y en el mes de junio la cifra ha incrementado a 160 pacientes por día.

“Estamos en una crisis de energía, al dañarse uno de nuestros transformadores tenemos un problema de afectación en áreas bien sensibles como rayos X y Laboratorio, a tal grado que en este momento no estamos haciendo radiografías”, indicó Aguilar.

Comentó que ante ese problema contrataron una empresa privada que ya hizo un diagnóstico de los daños y están trabajando en ello. “Pero eso genera que tengamos que asumir un gasto extra que no está contemplado. Este problema interno se podría resolver en las próximas horas, quizás el sábado”, explicó.

“Cada vez estamos más convencidos de que el hospital no puede depender de los sistemas públicos, porque no solventan. La semana pasada se nos quemó la bomba extractora de uno de los pozos y estuvimos sin agua, pedimos ayuda a Enacal y nos proveyeron de pipas de agua, pero no podían levantar el sistema del hospital pues el consumo es prácticamente el de un barrio entero, por eso estamos reactivando otro de los pozos”, concluyó.

Partos con focos

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Para colmo, uno de los dos transformadores está dañado

CORRESPONSAL/RIVAS

El martes de esta semana fue un día difícil para el personal médico del Hospital de Rivas Gaspar García Laviana. Por 18 horas, aproximadamente, el fluido eléctrico se interrumpió y para suplir la falta de energía utilizaron focos para hacer curaciones a los pacientes y atender algunos partos del día.

Las áreas de Radiología y Laboratorio del Hospital Gaspar García Laviana son las más afectadas por los cortes de energía que a lo largo de esta semana se han producido en Rivas.

Se estima que a diario en radiología atienden entre 50 y 60 personas, pero debido a las interrupciones del fluido eléctrico, el número de pacientes se ha reducido a su mínima expresión.

El doctor Wilfredo Aguilar, director del hospital, estima que en estos últimos días la atención en radiología ha disminuido drásticamente debido a los cortes de energía, pero esta situación se ha profundizado porque uno de los transformadores que abastece de fluido eléctrico al hospital se dañó y aunque sí hay energía comercial, no pueden llevarla a algunas áreas debido al desperfecto.

Aguilar calcula que ahora la atención de pacientes es de entre 8 y 10 personas diario. “Por ahora estamos resolviendo con un equipo portátil que sólo toma placas pequeñas”, dijo.

El Laboratorio es también otra área afectada, pues según el funcionario ahí se atienden entre 400 y 500 personas a diario y la atención disminuye cuando no hay servicio eléctrico.

“Lo cierto es que tenemos un sistema eléctrico deteriorado y con los apagones aún más; hemos tenido cortes bastante prolongados, sumado a la problemática energética global tenemos una situación aguda propia, que es la afectación del transformador que al dañarse, medio hospital quedó sin energía”, comentó Aguilar.

La interrupción del fluido eléctrico no sólo ha provocado afectación entre la población rivense que hace uso del hospital, fundamentalmente en los servicios de radiología y laboratorio, sino que ha generado un desgaste económico considerable por la compra de diesel que se utiliza para alimentar la planta eléctrica que funciona cuando no hay energía.

Cuando hay cortes de energía, en el hospital se tiene que hacer uso de una vieja y deteriorada planta eléctrica que consume por hora unos ocho galones de diesel aproximadamente (cada galón cuesta unos 61 córdobas), lo que según Aguilar genera un gasto que no está incluido en el presupuesto.

Aunque algunas áreas sensibles son priorizadas a la hora de los cortes (cuando se instala la planta), hay muchas otras que no pueden recibir el fluido eléctrico, debido a que la capacidad de la planta no lo permite.

Departamentales

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