- Dinastías en la NBA
Los Spurs ganan pero no son capaces de robarse el show, encender hogueras y provocar asombro, como aquellos Celtics de Bill Rusell y Bob Cousy, los Lakers de Magic Johnson y Kareem Abdul Jabbar, o los Bulls de Michael Jordan y Scottie Pippen.
Barrieron a los entusiastas, vibrantes pero inexpertos Cavaliers de Cleveland con Tony Parker, Bruce Bowen, Manu Ginobilli y lo que queda de Tim Duncan, combinando esfuerzos, obteniendo su cuarto título, pero no pueden ser considerados una dinastía.
Ellos no han ganado títulos consecutivos, como los equipos antes mencionados. Los Bulls realizaron dos rachas de tres campeonatos, los Lakers una de tres y otra de dos, y los todopoderosos Celtics, pulverizaron a sus oponentes ganando ocho seguidos, antes de una racha de dos.
El equipo de Boston que fue manejado por Red Auberbach, obtuvo nueve cetros en diez años, y agregó dos con Bill Rusell en 1968 y 69, superando a los Lakers, doce veces sub campeones.
Así que once es el número mágico fijado por los Celtics. Los Spurs necesitan “sólo siete más”, los Bulls se quedaron en seis y los Lakers acumulan nueve, incluyendo su dominio entre el 2000 y el 2002 con Shaquille O´Neal y Kobe Bryant haciendo estragos.
Después de las victorias conseguidas por los Pistons de Detroit, los Spurs y los Heat de Miami, los expertos colocaron a los Maverick de Dallas con grandes posibilidades para coronarse, pero se quedaron cortos.
El baloncesto de San Antonio es muy medido, a ratos especulativo como vimos a Parker enfriando el final de un primer tiempo que perdían por un punto en los últimos segundos del juego cuatro.
Necesitan aplicarle más fogosidad a su accionar. Duncan a ratos desaparece, Parker y Ginobilli estuvieron sin puntos en dos períodos, el equipo se detuvo en el congelador casi cinco minutos en la segunda mitad del cuarto juego.
San Antonio es superior al Heat pero la espectacularidad de Wade y la fortaleza exhuberante de Shaquille, terminaron con el favorito Dallas en el 2006 en una final cargada de suspenso y vértigo.
La grandeza de Bill Rusell, considerado como el número dos detrás de Michael Jordan en la lista de mejores de todos los tiempos, fue su liderazgo con aquellos casi invencibles Celtics. Entre 1958 y 1969, sólo perdieron un titulo.
El raiting de esta final por televisión fue muy bajo, pero las dos ciudades alcanzaron su más elevado nivel de agitación, y muchos equipos están aumentando el precio de los boletos.
Los Lakers por ejemplo, aumentaron en 100 dólares los sitios preferenciales que son pocos, pero cuestan 2,200 por juego.
¿Que tanto variará el paralelogramo de fuerzas en la NBA la próxima temporada? Con tantos aspirantes, es muy temprano para entrar en consideraciones, pero San Antonio se ha ganado un justificado respeto con su cuarta conquista.