- Ley lo faculta a disponer de centro histórico de Managua, pero sin ignorar otras leyes
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El presidente Daniel Ortega violó el Código de Construcción y el Código Urbanístico, al ordenar la remoción de la fuente musical y lumínica ubicada frente a la Casa Presidencial sin el permiso de la Alcaldía de Managua, aseguró ayer el diputado por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), José Pallais.
“El Presidente puede decidir por acuerdo trasladar, vender o disponer qué uso le va a dar, pero ese uso que se le dé debe ser en cumplimiento al Código de Construcción que maneja la Alcaldía de Managua; al Código Urbanístico, que lo maneja la Alcaldía de Managua; y a la Ley de Patrimonio Histórico y Cultural del país”, dijo Pallais, presidente de la Comisión de Justicia y Asuntos Jurídicos de la Asamblea Nacional.
LA HISTORIA DEL DECRETO
Una vigente Ley de Expropiación de predios baldíos en el casco urbano de la ciudad de Managua es la base legal sobre la que el presidente Ortega ordena la destrucción de la fuente musical en la Plaza de la República.
Inicialmente esa ley, que deja el centro histórico bajo la tutela del Ejecutivo, había sido emitida en 1981 por la Junta de Reconstrucción Nacional, pero en 1988, el entonces presidente Ortega emitió el decreto presidencial 368 mediante el cual le transfirió las facultades del Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos a la Alcaldía de Managua.
Posteriormente, en 1990, la ex presidenta Violeta de Chamorro emitió el decreto 16-90 mediante el cual ordena que los predios baldíos afectados por la Ley de Expropiación sean inscritos a favor de la Alcaldía de Managua, la que aún no estaba encabezada por el entonces concejal, Arnoldo Alemán.
En medio de una disputa política con Alemán, la ex mandataria emite un nuevo decreto en 1991, el 26-91, con el cual se pone en vigencia nuevamente la Ley de Expropiación del 81.
Alemán recurrió por inconstitucionalidad ante la Corte Suprema de Justicia, alegando que tal disposición afectaba las facultades del municipio, su capacidad de gestión y de disponer de sus recursos y patrimonio.
La Corte falló a favor del Ejecutivo alegando el carácter unitario e indivisible del Estado que le delega funciones a las alcaldías, las que no son “un Estado dentro de otro Estado”.
“El Gobierno Central no podría ni construir carreteras, ni puentes, ni ferrocarriles, ni podría ejercer ningún acto de su propia competencia sobre el territorio nacional, sin invadir la competencia de los municipios, lo que haría imposible la existencia del Estado mismo”, dijo la Corte en su oportunidad, con lo que quedó el centro histórico en manos del Ejecutivo.
DESACATO A LEYES
No obstante estas facultades reconocidas en la referida ley, no indica que la Presidencia de la República debe dejar de solicitar los permisos correspondientes a la Alcaldía de Managua en este caso.
“Necesariamente, cualquier permiso para derribar una construcción, para hacer una construcción nueva, necesariamente se requiere de la autorización de la Alcaldía de Managua. Si no se hizo con la autorización de la Alcaldía de Managua, en mi opinión, estarían desacatando estas leyes”, añadió el diputado Pallais.
El Gobierno ha alegado que la remoción de la fuente musical responde a un “rescate histórico” de la antigua Plaza de la Revolución, adonde los sandinistas celebraron el derrocamiento de la dinastía somocista el 20 de julio de 1979.
El 19 de julio de este año será la primera vez que desde 1989 Ortega y los sandinistas celebrarán en el poder la caída de la dinastía somocista.
Sin embargo, Pallais explicó que ninguna ley faculta al presidente Ortega a desacatar las demás disposiciones legales.
GOBIERNO AÚN NO EXPLICA A CONTRALORÍA
Transcurrió una semana y el director del Instituto Nacional de Cultura (INC), Luis Morales, no aclaró a la Contraloría General de la República (CGR) lo relacionado con la demolición de la fuente musical que se encontraba en la Plaza de la República, construida bajo la administración del ex presidente Arnoldo Alemán.
Morales fue requerido por el Consejo Superior de la CGR desde el 7 de junio pasado, pero hasta la tarde de ayer no había remitido un informe oficial, según confirmaron fuentes a LA PRENSA.
Se espera que Morales presente el documento el lunes próximo, día en que se vence el plazo para que dé sus explicaciones al respecto.
El contralor Lino Hernández Trigueros, vicepresidente de la CGR, dijo la semana pasada que los contralores quieren saber de dónde salieron los fondos para la destrucción de la obra, el valor de ésta y el costo que implicará su traslado, dado que hay fondos del Estado de por medio.
PLAZA LISTA PARA EL LUNES
La reconstrucción de la Plaza de la Revolución estaría finalizada este fin de semana, cuando los tractores aparentemente de la empresa Transportes Pablo Emilio Espinoza Alfaro terminen de asfaltar el sitio histórico.
Ayer por la tarde los trabajadores empezaron a esparcir material selecto sobre el terreno plano en que se convirtió la fuente musical que funcionó durante nueve años, hasta que el gobierno de Daniel Ortega Saavedra optó por desaparecerla.
Los obreros esperaban echarle la capa de asfalto este sábado si no ocurría ningún inconveniente, y para el lunes la Plaza estaría totalmente lista.
A pesar de que la justificación del Gobierno fue el rescate de la historia, la nueva Plaza no quedará igual que hace 28 años.
Antes de 1979 no era exactamente una plaza, pues se utilizaba como parqueo del Palacio Nacional. Ese señalamiento lo hizo el alcalde Dionisio Marenco esta semana, uno de los miembros del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) que se tomó aquel lugar el 20 de julio de ese año, para celebrar el derrocamiento de Anastasio Somoza Debayle.
Lo que reconstruye ahora el Gobierno podría ser algo más que un parqueo, pero con un asta gigantesca que antes no existía, y donde debería ondear la Bandera Nacional.
Esta construcción causó polémica porque el Gobierno cayó en la misma práctica por la que criticó a sus antecesores, y porque gastó más de medio millón de córdobas en “destruir”, a pesar de que anunció austeridad total.