- Economista dice que “no tiene ningún sentido” que el Ejecutivo quiera incluir metas sociales en futuro programa económico
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El gobierno del presidente Daniel Ortega se está enredando en las negociaciones que desde el lunes sostiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en Washington, Estados Unidos, para lograr firmar un nuevo programa económico, según concluyen diversos especialistas.
El economista Adolfo Acevedo valoró que “no tiene ningún sentido” que el Gobierno demande al FMI que tome como metas de desempeño en un futuro programa económico el cumplimiento de los indicadores sociales que la administración de Ortega se propone desarrollar entre el 2007 y el 2009.
“No tiene ningún sentido demandarle al FMI que monitoree y evalúe el cumplimiento de indicadores en campos en los que es absolutamente ignorante en términos institucionales, porque sencillamente los mismos no son su especialidad, ni tienen que ver con su mandato, sino con el mandato y la especialidad de otros organismos especializados de las Naciones Unidas”, sostuvo Acevedo.
El Gobierno se propone, por ejemplo, alfabetizar a 150 mil personas este año y alcanzar una matrícula en educación primara de 805,218 alumnos.
Desde el lunes pasado una delegación del Gobierno se encuentra en Washington, sede mundial del FMI, para sostener la tercera ronda de negociaciones. El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales, se integró a las pláticas el jueves.
Pero Rosales durante una conferencia el miércoles ante miembros de la Cámara de Comercio Americana (Amcham), reveló que el organismo no está de acuerdo con tomar como metas de desempeño las metas sociales.
El también economista, Sergio Santamaría, estimó que el FMI no ve viable incluir las metas sociales en el programa económico, porque éstas no deberían ser un compromiso con el organismo, sino metas específicas del Gobierno que estarían al margen del programa.
FMI SE PLANTA
Entretanto el también economista Néstor Avendaño aseguró que el Gobierno está subestimando las negociaciones con el FMI, durante las cuales el organismo parece haber endurecido su posición.
Según el economista, fuentes cercanas al FMI en Washington le informaron extraoficialmente que no han habido avances sustanciales, ya que hay muchas inconsistencias en el planteamiento de la delegación nicaragüense.
Entre los puntos débiles figuran la propuesta de reforma tributaria, sobre la cual el Gobierno no ha brindado mayores detalles, “que pueda conciliar el gasto público con los ingresos tributarios”, para que no haya un mayor déficit.
Santamaría y Acevedo coincidieron en afirmar que el Gobierno debe explicar de dónde obtendría los recursos para financiar las metas sociales que se plantea.