- Inauguran una moderna planta agroindustrial en Somotillo
CORRESPONSAL / CHINANDEGA
Las socias de la Cooperativa de Mujeres de Somotillo (Coopemus) dejaron de martillar la nuez de marañón. A partir de ahora, emprenden la responsabilidad de convertir su actividad en una microempresa, con fines de exportar semilla de marañón a Estados Unidos y Europa.
Ellas tendrán que hacer muchos cambios. “Al buscar competitividad, hay que cambiar el sistema de siembra para cosechas de maní orgánico, aprender a usar la cortadora en vez del martillo, sustituir la fritura de la nuez por el proceso a vapor, aprender a leer para informarnos acerca de lo que nos indican los manuales del nuevo proceso”, dijo Leoncia Emilia Castillo López, presidenta de Coopemus.
Esta organización cuenta con 33 socias y 15 son productoras que siembran 520 manzanas de marañón, extensión en la cual estiman producir al menos 744 quintales. El precio por quintal es de 330 córdobas aquí en Nicaragua. Las otras 18 restantes son mujeres desempleadas, perteneciente al casco urbano.
Ellas se proponen que desde este mes de junio y hasta febrero del 2008 venderán 119 quintales del maní orgánico, que dejarán ingresos de 822 mil córdobas.
“Hemos luchado desde hace 12 años. El trabajo al inicio es duro, hemos trabajado tres sistemas, hasta que llegamos a modernizarnos”, dijo Leoncia Castillo.
CIPRÉS LAS ACOMPAÑA
Las microempresarias no caminaron solas. Desde que iniciaron las llevó de la mano el Centro de Promoción, Investigación y Desarrollo Social (Cipres), que ejecutó fondos de Europa para promover a las mujeres de Somotillo y Villanueva.
Lorena Ordeñana, coordinadora del proyecto de marañón, afirmó que apoyan con asistencia técnica e insumos a dos cooperativas de mujeres, una instalada en Somotillo y la otra en Tecuaname, en La Paz Centro, municipio del departamento de León.
“No se llenaban los requisitos para exportar la nuez tradicional. Ellas debían someterse al cambio y aceptaron el reto”, dijo la funcionaria, satisfecha de haber inaugurado la planta agroindustrial que clasifica, tritura, procesa, empaca y almacena la producción, pero esta vez bajo la modalidad de marañón orgánico, un producto que se cotiza a mejor precio en el mercado internacional.
“Para exportar necesitamos también las certificaciones. Las mujeres tienen experiencia y creo que tienen oportunidad”, dijo Ordeñana, quien detalla que se iniciaron los pasos para certificar las extensiones de siembra y la planta procesadora y cumplir los requisitos para obtener la certificación ASA.
La donación es proveniente del ONG Oxfam y de la Unión Europea que entregó al Cipres 200 mil euros para la compra del equipo brasileño de primer orden. La donación total es de 973 mil euros, que contempla el financiamiento de la plantación de maní, el programa de gestión de riesgo y el programa de alfabetización para las socias.