- Temen nueva ola de violencia
Los dos minaretes del mausoleo chiita de Samarra, al Norte de Irak, se vinieron abajo este miércoles en un atentado, un año después de la destrucción de su cúpula dorada en otro ataque, lo que hace temer una nueva ola de violencia sectaria.
Las autoridades decretaron inmediatamente un toque de queda en Bagdad y Samarra, ciudad sunnita que se sitúa 120 km al norte de la capital.
“El derrumbe de los dos minaretes fue provocado por dos bombas colocadas en la base”, afirmó la Policía de Samarra. Las autoridades atribuyen el hecho a Al Qaeda.
El atentado se produjo a eso de las 09H00 locales y no causó víctimas, precisó el Ejército estadounidense.
La destrucción de la cúpula de este mismo mausoleo el 22 de febrero del 2006 en otro atentado sin víctimas desencadenó una ola de violencia confesional en Irak.
Lugar de peregrinación venerado por los chiitas en esta ciudad sunita, en el mausoleo se encuentran las tumbas de Ali al Hadi y de Hassan al Askari, los décimo y undécimo imanes de esta rama del Islam.
Unas horas después del atentado de Samarra cuatro mezquitas fueron blanco de ataques en Iskandariya, a 60 km al Sur de Bagdad y en la propia capital.