- Trasladan a 250 presos a una sola cárcel
BOGOTÁ/AP
El Gobierno comenzó el viernes la operación para excarcelar a unos 250 guerrilleros como parte de una estrategia que pretende que la guerrilla de las FARC libere a unos 60 rehenes en su poder, manifestó el Ministro del Interior, Carlos Holguín.
La decisión oficial despertó las esperanzas sobre la posible liberación de las personalidades que son rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) desde hace años, entre ellas la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, que cuenta con ciudadanía colombiana y francesa.
El presidente electo de Francia, Nicolas Sarkozy, “le ha dado una nueva prioridad impresionante” a la liberación de Ingrid, dijo en una entrevista su hermana Astrid Betancourt.
Holguín desmintió lo aseverado en la víspera por una senadora opositora, quien afirmó que era “inminente” la liberación de Betancourt, su compañera de fórmula Clara Rojas y de Emanuel, el hijo que esta última tuvo en cautiverio. Son “únicamente fabricaciones de su imaginación” de la senadora Piedad Córdoba, sostuvo el ministro.
Astrid Betancourt también señaló que las afirmaciones de la senadora Córdoba “no tienen fundamento… nada indica que la liberación de Clara, de Emanuel o de Ingrid sea inminente”.
Las FARC han rechazado el gesto del Gobierno e insisten en negociar un canje humanitario en una zona desmilitarizada de unos 800 kilómetros en el suroeste del país.
Según el anuncio del Gobierno, los guerrilleros empezaron a ser trasladados a la cárcel de Normandía, desde unas 50 diferentes prisiones de todo el país. En esa instalación, ubicada en Chiquinquirá, a unos 120 kilómetros al Norte de Bogotá, se mantendrán mientras las autoridades les explican las condiciones para su liberación.
El ministro Holguín dijo en una entrevista con radio RCN que esa excarcelación será un “gesto de claro contenido humanitario” .
Las exigencias para los guerrilleros son que “se desmovilicen, que se comprometan a no regresar a la delincuencia … a trabajar por la paz y que estén bajo la vigilancia o tutoría de un gobierno extranjero o de la Iglesia católica”, según estableció el presidente Álvaro Uribe.