- Especialista dice que proyecciones económicas no reducirán pobreza
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El economista Néstor Avendaño cuestionó ayer la estrategia del Gobierno frente a las negociaciones que sostiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pues aseguró que los supuestos económicos que ha presentado el Ejecutivo al organismo no contribuyen a reducir la pobreza.
“Con cifras como un crecimiento para los próximos tres años, de 4.2 y 5 por ciento, un nivel de inflación de 7 por ciento y una generación anual de 60 mil empleos, es muy difícil pensar en reducir la pobreza y prescindir de los programas con el Fondo”, planteó el experto.
Avendaño, además, señaló que la Población Económicamente Activa (PEA) crece en 90 mil personas por año, por lo que las proyecciones del Poder Ejecutivo no alcanzan para absorber la demanda de empleos en el país.
NADA CLARO CON REFORMA TRIBUTARIA
Apuntó, por otro lado, que hasta la fecha no se ha presentado ninguna propuesta de reforma tributaria, de modo que ésta muy difícilmente se podría materializar en el 2007 dado que el año fiscal está por finalizar en este mes.
Por otra parte indicó que la reforma no debería plantearse sólo con fines recaudatorios para financiar el “gran gasto social prometido”.
El fin de semana pasado se conoció que el presidente Daniel Ortega enviará a Washington, Estados Unidos, en los primeros días de junio, una delegación de alto nivel para “cabildear” con altos representantes del FMI y acercar posiciones en torno a la negociación de un nuevo programa económico.
Antenor Rosales, presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), reveló que el Gobierno, como una medida estratégica, cambió la agenda de pláticas de la negociación, al indicar que una misión nica viajará a la sede central del FMI, en vez de que una delegación de éste venga a Managua el 11 de junio como estaba previsto hasta ahora.
El Gobierno discutirá con el FMI temas como la proyectada reforma tributaria, el nivel de Reservas Internacionales Netas Ajustas (Rinas) que el BCN debe acumular entre el 2007 y el 2009, así como las proyecciones macroeconómicas para el año 2010, lo que incluye las metas de crecimiento de la economía, entre otros parámetros.
“Lo que buscaremos es cada vez más acercarnos a una posición en la que coincida Nicaragua con sus planteamientos y el apoyo que el FMI debe dar para ejercer nuestro programa”, subrayó Rosales.