- Sector azucarero aumentará la exportación del biocombustible
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La industria azucarera de Nicaragua anunció un plan de expansión para aumentar la producción y exportaciones de etanol durante los próximos tres años, para lo cual invertirá 110 millones de dólares sólo en la ampliación de las áreas de siembra de caña de azúcar y la instalación de dos plantas para fabricar el biocombustible.
Mario Amador, gerente general del Comité Nacional de Productores de Azúcar (CNPA), confirmó a LA PRENSA que a la “fiebre” del etanol se sumarán los ingenios Monte Rosa, ubicado en Chinandega, y el Ingenio Montelimar, en Managua.
De momento el Ingenio San Antonio, propiedad del Grupo Pellas y localizado en Chinandega, es el único que produce y exporta etanol, principalmente al mercado de Europa.
Amador detalló a LA PRENSA que el sector planea, en general, pasar de exportar 20 millones de dólares en etanol este año, que estarían a cargo del Ingenio San Antonio, a entre 60 millones y 80 millones en un plazo de tres años.
Para ello la industria azucarera proyecta ampliar en 35 mil manzanas las áreas de siembra de caña de azúcar. Las áreas cultivadas actualmente alcanzan las 75 mil manzanas entre los cuatro ingenios que existen en Nicaragua, incluyendo el Ingenio Benjamín Zeledón, que opera en Rivas, además de los tres citados.
EN CAMINO MILLONES DE LITROS
La expansión de las áreas de siembra de caña de azúcar significaría al menos 60 millones de dólares, es decir sólo en inversión agrícola. A ello se le sumarán al menos 50 millones de dólares con los planes de instalar dos plantas para producir etanol en los ingenios Monte Rosa y Montelimar.
“El Ingenio San Antonio proyecta exportar 18 millones de litros este año. Calculo que para los próximos dos años podríamos estar en 40 millones de litros y, en tres años, deberíamos estar en los 100 millones de litros”, sostuvo Amador.
El ejecutivo indicó que con los planes de expansión de producción y exportación de etanol estarán generando alrededor de 5,000 empleos directos.
Recordó que se podrían crear más empleos, pero los ingenios están utilizando mayormente maquinaria para el corte de caña, no sólo para reducir costos sino también para cumplir normas ambientales.
Por ejemplo, expuso que se debe quemar la caña que queda cortada por los obreros agrícolas, pero los ingenios no pueden aplicar fuego a los cañaverales ubicados cerca de carreteras o el tendido eléctrico. Entonces, se utiliza maquinaria para estos cortes.
Amador señaló que la industria jamás pondrá en peligro el consumo de azúcar de Nicaragua, estimado en unos cinco millones de quintales al año, pese a los planes de aumentar la producción de etanol.