Corresponsal/León
La escuela especial de León ha logrado apoyar a varios niños con capacidades diferentes, a pesar de contar con una variedad de necesidades, como la infraestructura, material didáctico y el transporte escolar.
El centro escolar que se ubica en el barrio Sutiaba atiende a más de 140 niños y fue fundado hace unos 32 años por un grupo de señoras de León, entre las que se encuentra Jilma Balladares, comentó Marlene Lugo Rodríguez, directora de la escuela.
La escuelita cuenta con algunas remodelaciones que se hicieron el año pasado con una donación que hizo la Asamblea Nacional de 300 mil córdobas, con los que se cambió el techo y se pintó la escuela, además de mejorar el sistema eléctrico. Sin embargo, aún queda mucho por hacer.
Un bus escolar es una de las necesidades más sentidas en el centro. Hace unos seis años les donaron un bus amarillo con capacidad para 72 personas, pero este ya ha dado su vida útil y en él viajan más de 80 menores.
El año pasado tuvieron que invertir 70 mil córdobas para mantener los recorridos y ahora invierten un promedio de dos mil córdobas mensuales para asegurar el transporte.
Antes los padres de familia pagaban una cuota mensual para el combustible, pero esto se ha eliminado. “La ayuda que entraba era para el bus, pero el Estado nos envía los bonos para el combustible, el chofer lo paga el Mined (Ministerio de Educación)”, dijo la directora.
La escuela cuenta con niños que son no videntes, no oyentes, con parálisis cerebral y deficiencia intelectual. Las aulas son demasiado pequeñas para la movilización de los pequeños, y en algunas se carece de elementos básicos, como en la sala donde se atiende a los menores con parálisis cerebral, que requiere de mesas apropiadas.