- Experto da una lectura sobre la actitud de los atletas nicaragüenses
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Un fracasado es una persona que ha cometido errores y no es capaz de convertirlos en experiencias, dice una máxima, que parecen no aprender los deportistas nicaragüenses, cuyos escándalos no han mostrado síntomas de abandono.
Recientemente algunos atletas que participaron en la segunda edición de los Juegos Deportivos de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), celebrados hace tres semanas en Venezuela, incurrieron en actos de indisciplina.
Incluso, algunos atletas decidieron no hacer de Venezuela su base de entrenamiento para los Juegos Deportivos Panamericanos de Río de Janeiro, en Brasil, pese al ofrecimiento del Instituto Nacional de Deportes de ese país.
Continuamente se escucha a los deportistas nacionales denunciando pocas oportunidades para prepararse, y ahora que las tenían, aunque no como algunos desearían, decidieron abandonar la primera puerta que se les abrió.
“(Los atletas) no valoran las oportunidades que se les presentan. No pueden entender la dimensión de las oportunidades. Y eso implica además que no se valoran a sí mismos”, explica el siquiatra nicaragüense Humberto López.
El deportista necesita estar mentalmente alerta y concentrado, capaz de atender lo importante y desechar lo que no lo es, esté o no bajo presión, plantea el especialista James Loher en su texto Fortaleza Mental en el Deporte (1984).
“Tener control es una de las habilidades que se aprenden y caracterizan a los competidores con fortaleza mental”, añade Loher.
El siquiatra Humberto López, reconocido por su participación como sicólogo de la Selección Nacional de Beisbol de 1972, señaló que “realmente el problema del atleta nicaragüense, es la falta de formación integral. Es un problema cultural”.
“Actitudes que nos resultan extrañas en eventos nacionales e internacionales, que se presentan como opciones grandes en la vida, no las pueden apreciar, porque no han tenido una formación, en términos de responsabilidad y valores”, añadió López.
El control de la atención es una de las claves más importantes del rendimiento deportivo. La capacidad para focalizar la atención en los estímulos apropiados del entorno es un factor decisivo en la competencia, explica Loher.
“Hoy por hoy hay atletas con mejor formación. Hay quienes tienen terminada una primaria, otros una secundaria y, aunque pocos, también hay quienes tienen estudios universitarios. Pero su ámbito sociocultural no les permite dimensionar el valor de las oportunidades”, agrega el siquiatra.
“Sargentones”
De acuerdo a López, otro de los puntos que originan las actitudes incorrectas de los atletas es la formación que tienen sus entrenadores, que conducen los entrenamientos con una rigidez radical y con muy poca comunicación y estímulo.
“A mí me ha molestado que llevan un agente disciplinario cuando hay participación de una delegación en el extranjero. Un capataz, el ‘sargentón’ que los pone en orden. Eso no debe de darse”, señala.
El entrenador nuestro todavía es ‘sargentón’. Tenemos el error de conceptualizar a un entrenador como aquel personaje que no te permite nada. Todo es rígido. Hay muy poco estímulo personal. Poca comunicación”, dice López.