Mark Simms: detective de acciones y accionistas. ()

Terrorismo societario

Los fondos hedge (fondos de riesgo) usan el activismo de accionistas minoritarios para especular con compañías globales y ya se anticipan demandas por protección en América Latina La desconfianza entre socios debe ser tan antigua como el propio concepto de sociedad. Pero en esta era de globalización financiera, el tema puede tomar tintes hollywoodenses. Cada […]

  • Los fondos hedge (fondos de riesgo) usan el activismo de accionistas minoritarios para especular con compañías globales y ya se anticipan demandas por protección en América Latina

La desconfianza entre socios debe ser tan antigua como el propio concepto de sociedad. Pero en esta era de globalización financiera, el tema puede tomar tintes hollywoodenses. Cada vez más inversionistas oscuros vagan por el mercado mundial en busca de retornos apetitosos, al punto que gestores de empresas pulverizadas nunca saben quién puede intentar reivindicar un asiento en la próxima reunión de consejo.

El activismo societario, antiguamente protagonizado por temidos personajes del mundo corporativo, como los millonarios Carl Icahn y Kirk Kerkorian —que han construido sus fortunas en las últimas décadas torciendo el brazo de administradores de gigantes como Motorola, Time Warner y General Motors—, viene ganando popularidad en la enorme industria de los fondos hedge.

Uno de los problemas es que, al contrario de lo que generalmente hacían sus inspiradores, los fondos hedge no siempre tienen como objetivo valorar las acciones de la empresa. En una estrategia que está de moda, algunos acumulan participaciones minoritarias para forzar a la administración a tomar decisiones que derrumbarán el precio de las acciones, después de transar los papeles en una venta corta, ganando dinero mientras los demás accionistas pierden y los gestores desesperan. “Es una especie de terrorismo societario”, dice Necker Camargos, abogado de mercado de capitales de la oficina de abogacía Felsberg & Asociados, en São Paulo.

El riesgo de que una empresa de capital pulverizado reciba un ataque de ese tipo viene creciendo, especialmente en los últimos dos años, con la fuerte expansión de la industria de fondos hedge. Sólo el año pasado el patrimonio de esos fondos aumentó un 24 por ciento, US$ 1.89 billones, según estudio de Institutional Investor News y de Hedge Fund Net. Eso en un ambiente donde las tasas de interés de los mercados globales aún son consideradas bajas y los gestores necesitan ir cada vez más lejos —geográfica y creativamente— para conseguir sus retornos estelares. La diversificación geográfica incluye a América Latina, que atrae cada vez más interés de los fondos globales y principalmente en Brasil, desarrolla con rapidez su industria local de fondos hedge.

Activismo latinoamericano

Además, el interés de las empresas latinas de abrir capital en bolsa —incluyendo la pulverización del control, como hizo la brasileña Tiendas Renner en 2005 e intentó hacer Telemar el año pasado— comienza a abrir los mercados locales a nuevos actores de ese drama financiero. “Estamos buscando expandirnos en América Latina”, dice Mark Simms, presidente ejecutivo de Capital Precision, una empresa de inteligencia de mercado con sede en Londres, especializada en descubrir quiénes son los accionistas y tenedores de títulos de una determinada empresa y porqué ellos compraron esos papeles, incluso cuando están escondidos atrás de bancos custodiantes.

El golpe del activismo para ganar con una venta al descubierto es un ejemplo extremo dentro de una tendencia en general vista como beneficiosa para la compañía y sus accionistas. El activismo societario ganó popularidad después de los escándalos corporativos del inicio de la década (Enron, Worldcom, etc.). Traumatizados por las dramáticas pérdidas de compañías antes consideradas como muy sólidas, los inversionistas pasaron a usar sus derechos de minoritarios para fiscalizar más de cerca el gobierno corporativo de esas empresas. Hoy día, tienen una presencia mucho más activa en la vida del comando de cualquier compañía pulverizada, incluso a la hora de decidir los sueldos de los ejecutivos.

La estrategia más común, aun en el caso de los fondos hedge, es proponer cambios en la empresa —venta de subsidiarias, adquisiciones y cambio de administradores— que tienden a valorar los papeles. Un ejemplo de este tipo de discusión es la adquisición de la española Endesa —cuya unidad chilena es la mayor generadora de energía del país latino— por la alemana E.ON, que enfrenta la oposición de la constructora española Acciona, dueña de una tajada del 10 por ciento.

Pero no son raros en la región los casos de activismo en la búsqueda de información privilegiada, por ejemplo. Fue lo que ocurrió el año pasado en el disputado mercado chileno de centros comerciales. El grupo Cencosud despertó la ira de su rival Falabella cuando exigió un asiento en el directorio de la red Mall Plaza. Uno de los socios originales de Mall Plaza, Falabella fue a la justicia para impedir la presencia de Cencosud en las reuniones estratégicas, pero perdió.

Los mercados de capitales de América Latina aún viven los primeros años de su renacimiento y hay pocas empresas con el capital realmente pulverizado que permitan ataques de los minoritarios. “En general, las empresas de la región pulverizan sólo una parte del capital y los controladores o un grupo de grandes accionistas dominan las decisiones estratégicas”, dice Camargos, de la oficina Felsberg & Asociados. Pero eso está cambiando, gracias al constante desarrollo del mercado y a la creciente actuación de los fondos hedge en América Latina. “El activismo societario es una tendencia que puede desarrollarse en la región a medida que haya más empresas pulverizadas y más inversionistas familiarizados con ese tipo de estrategia, como son los fondos hedge internacionales”.

Antes de que eso ocurra, Capital Precision ya quiere tener sentadas sus bases en América Latina. Los detectives financieros negocian asociaciones con consultorías, bancos o abogados establecidos en América Latina para ofrecer sus servicios y ya ven demanda en las empresas de la región, donde evalúan en el futuro abrir oficinas.

Además de evitar ataques de concurrentes y especulaciones de fondos hedge, dice Simms, la inteligencia de mercado sirve para que los controladores monten su estrategia financiera de manera de crear más valor para sus accionistas. “Saber si su accionista es un fondo de pensión, de largo plazo, o de hedge, que puede vender la participación en cualquier momento, hace una enorme diferencia para la volatilidad y la liquidez de la acción”, dice Simms. “Si es un fondo hedge, su título será más líquido, pero también más volátil. El ideal es repartir la propiedad entre los distintos tipos de inversionistas para obtener los niveles de estabilidad y liquidez deseados”. Además, es útil para la empresa saber quién ya invierte en la compañía a la hora de hacer nuevas ofertas de acciones o títulos de deuda en el mercado, para decidir a cuáles potenciales compradores dirigirán sus esfuerzos.

Para desarrollar su servicio, Capital Precision defiende la discusión de cambios en la reglamentación de los mercados financieros, para que cada vez más países adopten legislaciones semejantes a la del Reino Unido, donde los tenedores de acciones y deuda son obligados a identificarse cuando son consultados formalmente por los controladores. Para Simms, así como los accionistas minoritarios tienen razón en presionar a las empresas por transparencia y quieren ejercer sus derechos como accionistas, las empresas deberían tener el derecho de saber quién está comprando sus papeles.

Pueden encontrar un ambiente propicio para la discusión, principalmente en los países que ya tienen reputación en gobierno corporativo, como Chile y Brasil, a pesar de que aún presentaran distorsiones de mercado, como tipos de acciones diferenciados. “En Brasil, por ejemplo, si un controlador prueba una conducta perjudicial para la empresa por parte de un accionista, podrá revertir la pérdida en la Comisión de Valores Mobiliarios”, dice Camargos.

Una cosa es correcta: como en otros aspectos de la cultura latina, en el espectáculo del renacimiento de los mercados de capitales de la región no faltará drama, acción, o misterios.

Algunos fondos buscan ganancias de corto plazo en las empresas.

Economía

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