El delito de injurias y calumnias ha sido una herramienta para ejercer censura previa y hasta de persecución en contra de los periodistas, manifestaron ayer los analistas Luis Sánchez Sancho y Danilo Aguirre Solís.
Sánchez Sancho, editor de las páginas de Opinión de LA PRENSA, indicó que las injurias y calumnias históricamente han frenado al periodismo.
“Para mí, la penalización de la injuria, en el caso de los periodistas, es una modalidad de la censura previa, simple y sencillamente porque quien tiene el temor de llegar a un juzgado, a un juicio, a una acusación por injurias y calumnias, pues lógicamente se siente limitado en el desarrollo de su actividad y de alguna manera se autocensura”, manifestó Sánchez Sancho.
Tanto Sánchez Sancho como Aguirre Solís, director de El Nuevo Diario, participaron ayer en un panel sobre la “despenalización de la injuria”, en una conferencia legislativa acerca de la libertad de prensa en Nicaragua, organizada por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y la Fundación Violeta Barrios de Chamorro.
Sánchez Sancho agregó que los diputados deben diferenciar las injurias y calumnias cometidas por una persona durante un momento de “pasión” o “indignación”, de las que efectúa un periodista cuando recoge una información o cuando escribe respecto a lo expresado por una fuente.
“Son situaciones completamente diferentes y, por lo tanto, no se les puede aplicar el mismo procedimiento (…) el delito de injurias no se debería aplicar a un periodista”, concluyó el también ex diputado.
No obstante, el diputado Pedro Joaquín Chamorro, de la bancada de la Alianza Liberal Nicaragüense, observó que tal propuesta podría crear una situación de desigualdad ante la ley y que una ley de excepción en este caso sería contraproducente con el mismo principio de libertad de expresión que se pretende proteger
PERSECUcIÓN
Por su parte, Aguirre Solís señaló que en la dictadura somocista se aprobaron artículos al Código Penal con el propósito de atacar la libertad de prensa.
“El artículo 183 (del Código Penal vigente) es una aberración, una utilización de la figura de la injuria contra el ejercicio de la libertad de información, y fue concebido por el (entonces) presidente del Congreso somocista de esa época, Cornelio Hüeck, en contra del Diario LA PRENSA y del doctor Pedro Joaquín Chamorro”, precisó Aguirre Solís.
Para Aguirre Solís, el artículo 183 del Código Penal vigente es “una aberración”, debido a que considera como coautores del delito de injurias y calumnias, a los directores, editores o propietarios de un medio de comunicación que propagó las aseveraciones perniciosas.
“Lo que actualmente rige en las injurias y calumnias en Nicaragua, da lugar a algo que ancestralmente ha sido rechazado no sólo por la legislación nicaragüense, sino por todas las legislaciones provenientes del Código Romano, que es que las sentencias que el juez dicte en los juicios de injurias y calumnias serán suficientes para establecer en el juicio civil los daños que se han causado”, dijo Aguirre Solís.
Otro artículo que para Aguirre Solís persigue a la libertad de expresión, es el 86 del Código Penal vigente, que plantea: “Respecto de las calumnias o injurias publicadas por la prensa en el extranjero, podrán ser procesados los que dentro del territorio de la república hubiera empleado reproducciones calumniosas o injuriosas o contribuido a la introducción o circulación de ellas en Nicaragua, con ánimos manifiestos de propagar la calumnia o injuria”.
El periodista afirmó que el actual Código Penal estará vigente en este 2007 y prácticamente en todo el 2008, hasta que se termine de aprobar el nuevo Código Penal.
MEJORAS
No obstante, Aguirre Solís consideró que con los artículos aprobados al nuevo Código Penal, respecto al tema de las injurias y calumnias, ha habido avances como la exclusión de ese delito en algunos casos.
“La despenalización debe ir sobre el papel de los periodistas como medio de la noticia. Si vos en lo personal escribís o alguien se considera injuriado, tiene todo el derecho (de llevarte a los juzgados)”, explicó Aguirre Solís.
En tanto, el coordinador de la bancada del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Edwin Castro, propuso que el delito de injurias y calumnias sea sustraído por completo del Código Penal, y pase únicamente a la vía civil.