- Proyecto causa insatisfacción en ambos bandos
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Washington/EFE
El Senado de Estados Unidos inició el lunes el debate de un plan de reforma migratoria que, ante las críticas de los actores políticos involucrados en el asunto, sufrirá modificaciones.
El acuerdo para el debate migratorio, anunciado a bombo y platillo hace cinco días, es blanco de ataques de todos los sectores de EE. UU., los conservadores lo tachan como una “amnistía” inmerecida, los grupos pro-inmigrantes lo consideran punitivo para las familias y el sector empresarial cree que es insuficiente para las demandas del mercado laboral.
Lo cierto es que los senadores intentan dar con un proyecto de ley que corrija la porosidad de las fronteras y saque de la sombra a la población clandestina en Estados Unidos. Pero contentar a los grupos en ambos lados del debate resulta una ingente tarea.
El debate, previsto para la noche del lunes, afronta un camino escabroso hacia la votación final de un proyecto de ley, que los senadores quieren llevar a cabo antes del receso legislativo de la próxima semana por motivo del “Día de Conmemoración” de los caídos en guerras.
En un programa de la cadena Fox, la senadora republicana Kay Bailey Hutchinson, que se opone a una amnistía, dijo que presentará una enmienda para restringir el acceso de los indocumentados a la residencia permanente o “tarjeta verde”.
Y el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, ha advertido que el debate podría prolongarse debido al número de enmiendas.
“Es difícil predecir lo que va a ocurrir esta semana y si se podrá mantener una coalición centrista en torno al tema. Los senadores quieren aprobarlo esta semana para defenderlo en sus distritos electorales, pero sus detractores ya afilan las espadas”, dijo a Efe Tamar Jacoby, experta en inmigración del Instituto Manhattan.
“Es un asunto muy volátil y hay un pequeño pero ruidoso grupo que insiste en que es una amnistía, aunque no lo sea. Hay tanta oposición, que no está claro si la reforma saldrá a flote”, observó.