CORRESPONSALES/ CHINANDEGA Y CARAZO
La primera lluvia del presente invierno ocasionó los primeros estragos en los barrios periféricos de la ciudad de Chinandega, mientras en Carazo las precipitaciones fueron recibidas con alegría por los pobladores.
En Chinandega más de cinco sectores resultaron afectados con inundaciones, las que fueron producto de la falta de limpieza de cauces y males menores en el sistema de drenaje pluvial.
Verónica Jarquín, del barrio Walter Arata, perdió su vivienda. La casa, construida con material en desuso, cedió a la poca compactación del terreno en que fue erigida, ya que ese vecindario está asentado en predios que hasta hace poco estaban destinados a rubros agrícolas.
A Jarquín y sus vecinos les tomó por sorpresa la fuerte lluvia de la temporada de invierno. En otros sectores del sur-oeste de la ciudad también reportan inundaciones a las viviendas, ya que existe poco drenaje de las calles.
En el sector, conocido como El Naranjo, hubo momentos de tensión. La altura de la recién construida carretera a El Viejo selló un alcantarilla, impidiendo el paso del agua que, al retenerse, regresó hacia las casas y provocó malestares.
BASURA SE ACUMULA
La ciudad luce con daños en el tendido eléctrico, árboles caídos y basura acumulada en las esquinas.
“Estos resultados son también producto de la pobreza”, dijo el capitán Carlos Cáceres, quien asegura que las casas no son de fuerte estructura, algunas son de plástico y pedazos de zinc, que ceden fácilmente a los vientos y lluvias fuertes.
Cáceres, jefe de la Defensa Civil en Chinandega, indicó que otros sectores del departamento también están bajo amenaza de inundaciones, entre los que se mencionan los tradicionales cuerpos de agua en la zona norte, entre ellos Las 40, San Enrique, Somotillo, Apalanca, Las Pilas y otros sectores de Villanueva.
El mismo Palacio Municipal, recién inaugurado, sufrió daños. El piso de las nuevas instalaciones de la Alcaldía se encontraba con lodo y agua, ayer que iniciaron las labores de la semana.
BIEN RECIBIDAS
Un torrencial aguacero cayó la noche del miércoles en Carazo, por espacio de una hora, mojando la tierra para que la siembra comience. Los productores amanecieron contentos este jueves y esperanzados en que los pronósticos del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) sean fallidos.
Este jueves productores de la zona de Santa Teresa y El Rosario se reunieron con los dirigentes de la Unión Nacional de Agricultura y Ganadería (UNAG) y Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) para analizar la pronta entrega de semilla.
El delegado del Magfor, Wilfredo Mendieta, cifró sus esperanzas en que las lluvias caerían el 23 de mayo con el cambio de Luna, pero ésta se adelantó casi una semana, creando buenas expectativas al sector agrícola.
Añadió que la gente acude a diario a las oficinas del Magfor para pedir apoyo para sembrar este año. Señaló que la entrega de semilla estaba prevista para después del 15 de mayo.
En la zona de El Rosario, La Paz y Santa Teresa, los productores están preparando las tierras para comenzar la siembra en los primeros días de junio.
Según Mendieta, los efectos del fenómeno La Niña podrían comenzar a mediados del año y, contrario a los de El Niño, son lluviosos.