Jean-Pierre Lafosse. (la prensa/ o. miranda)

Sarkozy ante el reto de reformar Francia

Embajador destaca “vigor de la democracia y los valores republicanos” El Presidente electo de Francia, Nicolas Sarkozy, se propone impulsar rápidamente una serie de reformas en favor de la flexibilización del mercado laboral y para controlar la inmigración y el crimen, pero su primera tarea es lograr el control del parlamento en las elecciones a […]

  • Embajador destaca “vigor de la democracia y los valores republicanos”

El Presidente electo de Francia, Nicolas Sarkozy, se propone impulsar rápidamente una serie de reformas en favor de la flexibilización del mercado laboral y para controlar la inmigración y el crimen, pero su primera tarea es lograr el control del parlamento en las elecciones a realizarse en junio.

El plan de Sarkozy es eliminar la semana laboral de 35 horas, que considera “absurda”, para facilitar a las empresas la contratación y despido de trabajadores, y para implementar medidas que dificulten a los inmigrantes el acceso a Francia, y faciliten el combate al crimen.

La tarea de Sarkozy no será fácil. Seguramente enfrentará la resistencia de poderosos sindicatos si desea imponer su proyecto. El nuevo Presidente asumirá el cargo el 16 de mayo.

La alta participación del electorado —que incluyó a los jóvenes—, cercana al 85 por ciento de un total de 44 millones, “es una demostración del vigor de la democracia y de los valores republicanos” en Francia, destacó, entre otras lecciones de esta campaña, el embajador francés en Nicaragua, Jean-Pierre Lafosse.

El domingo, el conservador Nicolas Sarkozy, de 52 años, ganó la Presidencia con el 56.06 por ciento de los votos, contra el 46.94 de la socialista Ségolène Royal.

La alta asistencia es un fenómeno no visto en la Quinta República (nacida en 1958) desde 1974 y 1981, cuando el conservador Valéry Giscard D’Estaing y el socialista François Mitterand fueron elegidos, respectivamente.

“A veces se había dicho que el ciudadano francés era testigo mudo de la política, pero en estas elecciones se ha visto que quiere participar de todo lo político. Y eso va a introducir un cambio en la política y un cambio en la forma de gobernar, porque ahora va a ser más difícil no pedir al ciudadano su concepto”, dijo Lafosse en una entrevista con LA PRENSA.

Otro aspecto positivo fue el retroceso de los extremistas. En 2002, el candidato ultranacionalista y xenófobo Jean-Marie Le Pen llegó a la segunda vuelta presidencial.

Si bien el Presidente electo Nicolas Sarkozy no ha hecho una declaración formal de política exterior, el embajador destacó algunos puntos.

En cuanto a Europa, no hay muchas novedades. “Siempre (Sarkozy) fue europeo y él cree en la construcción europea”, recordó Lafosse.

Sarkozy anunció que su primer viaje sería a Berlín y Bruselas, una demostración de la vocación pro europeísta. Alemania preside la Unión Europea este semestre y la sede de la Comisión Europea está en la capital belga.

Según los analistas, la victoria del conservador da una oportunidad de relanzar el proceso de una Carta Fundamental de la UE y de revitalizar el eje franco-alemán, un pilar de la integración.

En 2005, el rechazo francés y holandés paralizaron el proceso de adopción de una Constitución Europea. Sarkozy abogó por redactar un nuevo texto, no necesariamente una Constitución, que deberá incorporar las críticas que se hicieron en Francia al proyecto original.

Al contrario de hace dos años, este nuevo documento sería aprobado en una votación parlamentaria y no en un referendo, propuso Sarkozy.

El Presidente electo tendió una mano a Estados Unidos y reiteró la amistad de la nación que es su aliado más antiguo, la cual se remonta a la guerra de independencia estadounidense a finales del siglo XVIII. Sin embargo, destacó Lafosse, “somos amigos”, pero se debe entender que “los amigos pueden pensar de manera diferente”.

Además, Sarkozy pide a Washington liderar los esfuerzos contra el calentamiento global.

El presidente George W. Bush fue uno de los primeros en felicitarlo y la prensa estadounidense saludó la victoria conservadora.

Las relaciones con América Latina son muy buenas, dijo Lafosse, y recordó que en su discurso, el vencedor declaró que “Francia no abandonará a Ingrid Betancourt”, política colombiana secuestrada por las FARC en 2002 y aún en cautiverio.

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