- Montealegre, Rizo y Jarquín avalan la idea
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Los ex candidatos presidenciales, José Rizo, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC); Eduardo Montealegre, de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y Edmundo Jarquín, del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), se mostraron ayer a favor de la propuesta de recorrer juntos el país para promover la unidad de las fuerzas que no votaron a favor del presidente Daniel Ortega, que suman el 62 por ciento.
La propuesta surgió de las bases liberales de los departamentos norteños y la misma rechaza la idea de ir a elecciones primarias con el líder del PLC, el ex presidente y reo Arnoldo Alemán.
La propuesta también coincide con los resultados de la última encuesta de M&R Consultores, publicada por LA PRENSA, en la que la mayoría de la ciudadanía opinó por la conformación de una coalición de partidos opositores al gobierno de Daniel Ortega, pero sin la participación de Alemán.
“Definitivamente que sí”, respondió Edmundo Jarquín, al preguntársele si estaría dispuesto a recorrer todos los rincones del país junto a Rizo y Montealegre en búsqueda de la unidad de las fuerzas democráticas para convertirlas en una sola coalición similar a la Unión Nacional Opositora (UNO) que enfrentó al sandinismo de los ochenta.
“No tengo ningún inconveniente, lo haría con el mayor gusto”, recalcó.
“Nosotros estamos abiertos y con una actitud constructiva y positiva”, dijo Jarquín al mismo tiempo que avaló la idea de la coalición “siempre que sea con un claro perfil democrático y antipacto”.
En tanto Rizo dijo que “si es una resolución que se toma en conjunto, por supuesto que sí, creo que es necesario llevar la esperanza a cantidad de gente que está desmotivada con el actuar político”.
“Es más necesario y más urgente que nunca proceder de inmediato a darle forma a esta coalición de fuerzas políticas sin absorber las unas a las otras, sino alcanzar la unidad respetando la diversidad”, comentó el ex candidato del PLC.
Rizo agregó que “si se dio en 1990 en circunstancias absolutamente adversas y ya tenemos la experiencia de cómo se conformó este bloque opositor, no veo por qué no se pueda hacer en estas circunstancias, lo veo factible y lo veo necesario”.
Sin embargo, Rizo opinó que el primer paso debe ser lograr la unidad de “los hermanos liberales” que están separados.
Por su parte Montealegre señaló que “es una alternativa, una buena sugerencia, pero no la hemos discutido”, sin embargo añadió que “el pueblo de Nicaragua está pidiendo una UNO modernizada, que si es recorriendo el país, o firmando algo, proponiendo ideas (…) una visión clara, compromisos claros, estamos ahorita meditando eso, es importante que aquí pensemos que la lucha es por la democracia”.
En cuanto a la coalición de los partidos de oposición dijo: “Hacia ahí vamos, estamos trabajando en eso (…) me parece que una alianza democrática nicaragüense que sea la nueva edición de la UNO, es algo que tenemos la responsabilidad de hacer”.
Acabar con el pacto
Montealegre señaló que una coalición de las fuerzas democráticas pondría freno a los abusos que comete el Gobierno, los cuales son el reflejo del pacto entre el presidente Ortega y Arnoldo Alemán.
“El autoritarismo y totalitarismo que hay aquí se refleja en el irrespeto a las leyes, en el abuso a las instituciones, en desoír los pedimentos del pueblo, y eso obviamente se ha reflejado en el pacto”, afirmó.
En tanto Rizo, a la pregunta de que si el pacto sería un obstáculo para la unidad de las fuerzas democráticas respondió que “hay que saber diferenciar; en los partidos políticos a veces los cuerpos discrepan de lo que deciden las cabezas”. Asimismo señaló que hay que escuchar lo que proponen las bases, “la unidad es un clamor general”.
Rizo afirmó que el mensaje de la unidad se debe llevar a todos los rincones, no alrededor de una persona, sino en torno a una cantidad de aspiraciones “en las que todos los nicaragüenses estamos de acuerdo”, entre las que mencionó la no reelección, la descentralización del poder.
QUE SE SIENTAN LAS OTRAS VOCES
Por su parte el ex candidato del MRS señaló que es importante recordar que Ortega ganó con el 38 por ciento de los votos y está gobernando como si hubiese sido elegido con el 80 ó 100 por ciento.
Jarquín agregó que Ortega consulta públicamente a sus partidarios sin prestar atención a las otras voces de la sociedad, “es muy importante que las otras voces de la sociedad se hagan sentir; no para una confrontación o buscar un conflicto, sino para que el presidente Ortega se dé cuenta que él tiene que gobernar pensando en todos los balances, tonos y acentos de la sociedad nicaragüense y no únicamente de sus partidarios”.
Alemán teme a nueva UNO
Pese a la opinión de Rizo, el ex presidente y reo Arnoldo Alemán descartó que el PLC esté pensando en unirse a otras fuerzas políticas para reeditar a la UNO que derrotó a Ortega en 1990. En este sentido dijo que la UNO jugó su papel en sus tiempos, los que ahora han cambiado.
Alemán participó ayer en la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PLC, realizada en Estelí, departamento donde el bloque liberal norteño, integrado por estructuras de la ALN y el PLC, se reunió el fin de semana recién pasado y de donde salió la idea de que los ex candidatos busquen la unidad.
“Si queremos la unidad no la hagamos al estilo de la Gritería del siete u ocho de diciembre, que sea el pueblo liberal quien decida quién representa a la familia liberal”, dijo Alemán, quien ahora goza de mayor libertad gracias al pacto liberosandinista.
Alemán refirió además que así como surgió el Proyecto Nacional (Pronal) de Antonio Lacayo y la Alianza por la República (Apre) de Enrique Bolaños, la Alianza Liberal Nicaragüense de Eduardo Montealegre “terminará al final siendo un proyecto fracasado de la intervención de la Embajada norteamericana”.
Por otra parte el vocero del PLC, Leonel Teller, dijo que ese partido, si bien avala la unificación de las fuerzas liberales, rechaza cualquier alianza con el MRS, por tener entre sus directivos y diputados personas involucradas en actos represivos en contra de la población durante los años ochenta.
Una eventual unificación de las fuerzas democráticas, basada en la estrategia propuesta por las bases liberales del norte podría sacar del juego político al máximo líder del PLC.