La transnacional estadounidense Monsanto y la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz (CNPAM) acordaron constituir un fondo que sirva para proteger las variedades nativas de maíz mexicano y acercar a los productores a la biotecnología.
Monsanto se comprometió a crear un banco de “germoplasma de maíz”, destacó en un comunicado la Confederación Nacional Campesina (CNC), de la que forma parte la CNPAM.
Este banco permitirá a los campesinos “acceder a semillas mejoradas de alta productividad”, porque “los hombres del agro no pueden seguir ajenos a tecnologías de punta” que incrementan su productividad”.
El presidente de la CNPAM, Efraín García, manifestó que la tecnología de Monsanto le permitirá a los miembros de su organización competir con Estados Unidos en mejores condiciones, de cara a la apertura total del maíz prevista para el 1 de enero de 2008 en el marco del Tratado de Libre Comercio.