El Presidente de Colombia, Álvaro Uribe, acordó con su homólogo venezolano, Hugo Chávez, continuar el Gasoducto Transoceánico hasta Centroamérica, anunció este martes el presidente venezolano tras la conclusión de la Primera Cumbre Energética.
Aunque de momento no acordaron acciones específicas al respecto. Uribe, por otra parte, se llevó a Colombia la sede de la próxima cumbre que se realizará en octubre, informó la canciller ecuatoriana María Fernanda Espinosa a través de la televisora estatal Venezolana de Televisión.
Pero hay más. Los mandatarios de Sudamérica acordaron ayer, en la cumbre, bautizar al bloque regional como Unión de Naciones Suramericanas.
La Primera Cumbre Energética estuvo destinada a evaluar el estado de los recursos de la región, como petróleo, gas y biocombustibles, para combatir a la pobreza y los desequilibrios económicos.
En medio de las divergencias surgidas en temas tales como la producción del etanol, la constitución del Banco del Sur y hasta el cambio de nombre del bloque, ocho presidentes sudamericanos suscribieron una declaración conjunta para estimular el desarrollo de los potenciales energéticos de la región.
A pesar de que el principal asesor del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva en asuntos internacionales, Marco Aurelio García, afirmó el lunes pasado que las críticas sobre el tema del etanol estaban “atenuadas”, la agencia estatal de Brasil informó que el Ministro de Minas y Energía de ese país, Silas Rondeau, bloqueó una propuesta de las delegaciones de Venezuela y Bolivia para incluir en la declaración final de la cumbre una advertencia en la que se planteaba que la producción de biocombustibles perjudicaba las zafras agrícolas.
Durante la cumbre Argentina, Venezuela y Bolivia, por otro lado, presentaron el proyecto del gas para Sudamérica, que sorprendió a varios países.
“La propuesta es que la Organización de Países Productores y Exportadores de Sudamérica (Oppegasur), que por el momento integran Venezuela, Argentina y Bolivia, se amplíe a otros países productores”, explicó el martes a la AFP el ministro boliviano de Hidrocarburos, Carlos Villegas.
La organización no pretende ser un cartel regulador de precios en un primer momento, pero sí a largo plazo.
Ya que con la mejora de la tecnología, que permitirá desarrolla esa energía, “presiento que vamos a transitar de los mercados regionales a un mercado mundial del gas, y es ahí donde creo que sería conveniente tener marcadores de precios, de manera que se puedan regular a nivel mundial”, puntualizó Villegas.