Los ocho jugadores nicas que están acompañados de Carlos Alberto, Miguel Larios y Julio Rocha, en la firma del convenio que les permitirá su viaje a la academia de los Tigres en Barsil. (LA PRENSA/M. LORÍO)

ES UN GRUPO TALENTOSO

NICAS QUE IRÁN A LA ACADEMIA DE BRASIL La historia del futbol nacional podría tener un antes y un después a partir de ahora, si un grupo de ocho jóvenes que viajarán en julio próximo a Río de Janeiro, Brasil, aprovecha un año de preparación que tendrán en la academia de los Tigres de Brasil […]

NICAS QUE IRÁN A LA ACADEMIA DE BRASIL

La historia del futbol nacional podría tener un antes y un después a partir de ahora, si un grupo de ocho jóvenes que viajarán en julio próximo a Río de Janeiro, Brasil, aprovecha un año de preparación que tendrán en la academia de los Tigres de Brasil para pulir su talento.

Serán los pioneros de un proyecto que pretende enviar todos los años a los mejores futbolistas jóvenes de Nicaragua a Brasil, con el apoyo del dueño de la academia, el nica Miguel Larios.

La primera escogencia que hizo la Federación Nicaragüense de Futbol luce acertada.

Entre los más experimentados está Róger Mejía, un defensa central nato que quizá no goza de los mejores atributos técnicos con su manejo de balón, pero demostró mucho carácter en su actuación en la Copa de Naciones en El Salvador este año.

Mejía, a sus 20 años, ha demostrado ser un jugador inteligente, que impone respeto y aunque no goza de buena velocidad de piernas, sabe leer muy bien las jugadas y tiene una enorme voluntad en la cancha.

Otro jugador del América luce entre los escogidos. Se trata de Gerardo Arce, un volante de llegada o enlace, que a pesar de sus 18 años ha mostrado enormes virtudes para ser considerado uno de los mejores talentos jóvenes del futbol nacional.

Es un jugador muy hábil, que toca bien el balón, tiene el ritmo y visión para entregarlo y además sabe proyectarse al ataque y marcar cuando la pelota no está en su poder.

MÁS JUVENTUD, MÁS TALENTO

El esteliano Daniel Rivera también irá a Brasil. Es un defensa central de 16 años, pero con la selección Sub-17, en las eliminatorias mundialistas de El Salvador, demostró un carácter especial para defender su área.

Luce una buena técnica con el balón, pero en ocasiones el exceso de confianza lo hace querer salir jugando, arriesgando mucho la posición de la bola.

Goza de una buena estatura y fortaleza idónea para imponer su marcación en los momentos que necesita exigir, aunque le falta un poco de velocidad.

El diriambino Raúl Fuentes es un carrilero derecho, del que según Mauricio Cruz, actual técnico de la Sub-17, luce una velocidad extraordinaria para buscar los balones hasta el fondo de la cancha, pero aún tiene que centrar con mejor efectividad.

UN GOLEADOR NATO

Entre los más jóvenes aparece Daniel Reyes, de Diriamba, un delantero con todas las virtudes para convertirse en uno de los mejores atacantes nicas.

A sus 16 años recién cumplidos, Reyes ha mostrado temple para resolver los balones que le llegan dentro del área. Es rápido, tiene coraje para jugar y sabe quitarse la marca y los pocos espacios que le brinda el rival.

La mejor muestra de su habilidad fueron los tres goles que anotó en El Salvador ante equipos como Costa Rica, Panamá y Guatemala. Sin embargo, no le gusta trabajar mucho en la parte física.

Wilmer Vásquez, nieto del otrora técnico del Walter Ferreti, Alberto Vásquez, es uno de los jugadores con mejor condición física. Luce una resistencia nata para soportar el trajín en la cancha y una gran visión para entregar balones en corta y larga distancia. Entre los más jóvenes, pues tiene 16 años, es el que mejor arma y recupera la pelota.

Kevin Gutiérrez Jirón, nieto del reconocido futbolista Pedro “Peché” Jirón, es uno de los más técnicos de los que viajarán a Brasil. Es de esos jugadores que luce todo fácil cuando toma el balón y lo entrega a sus compañeros. Se trata de un medio central de perfil zurdo de 17 años, pero con un potencial enorme por su visión de juego y aunque no es rápido de piernas, compensa eso con su excelente entrega de balones a larga distancia y su inteligencia para cobrar tiros libres.

Y el último, pero no menos importante, es Nicolás Ibáñez, que con un prototipo impresionante con más de 1.80 metros de estatura y 17 años, se ha convertido en una esperanza para mejorar sus virtudes como centro delantero.

Es un jugador que exhibe mucho el juego frontal y aunque no tiene una gran técnica ha sabido imponer su físico para sobresalir y ser escogido para ir a prepararse a Brasil.

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