Así luce el Lago de Nicaragua en la actualidad. La contaminación en esta porción de agua está provocando escasez del vital líquido en departamentos como Chontales. (LA PRENSA/ ARCHIVO)

“Golpea” mal manejo de cuencas

Marena advierte que las fuentes de agua en mal estado inciden negativamente en la economía [doap_box title=»Nicaragua con una red» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] En Nicaragua existe la Red Nacional de Organizaciones de Cuencas (Renoc), conformada por diferentes entidades locales, entre estas universidades. Renoc tiene como objetivo preservar y abogar por la conservación de las cuencas a […]

  • Marena advierte que las fuentes de agua en mal estado inciden negativamente en la economía
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En Nicaragua existe la Red Nacional de Organizaciones de Cuencas (Renoc), conformada por diferentes entidades locales, entre estas universidades. Renoc tiene como objetivo preservar y abogar por la conservación de las cuencas a nivel nacional. Usualmente junta esfuerzos para conseguirlo.

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La entidad señala que la producción agrícola es las más afectada

Las inundaciones que han ocurrido en el país están relacionadas, de acuerdo a los expertos en el tema, con el estado de las diferentes cuencas hidrográficas del territorio, tanto de los ríos como de los lagos.

Según el Diccionario del Agua, la cuenca hidrográfica se define como una unidad territorial en la cual el agua que cae por precipitación se reúne y escurre a un punto común, o bien que fluye toda al mismo río, lago o mar.

En esa área viven seres humanos, animales y plantas, indica el diccionario.

En Nicaragua existen un total de 21 cuencas hidrográficas con más de 700 subcuencas, siendo el país con mayor potencial hidrográfico en la región centroamericana.

Sin embargo el “acelerado” deterioro de las cuencas ha alterado el ciclo hidrológico del recurso agua, lo cual se ha visto reflejado en las constantes crecidas y desbordes de ríos durante inviernos relativamente moderados, refiere el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) en su página web.

Lo anterior reduce el potencial productivo de la zona e incide en la calidad del agua tanto para consumo humano como para otros usos.

El Marena apunta que, a como va el deterioro en las cuencas, dentro de 40 años se podrían contabilizar pérdidas anuales equivalentes a 500 millones de dólares. Ya que habría menos madera, carbono y biodiversidad en el país.

A eso la entidad suma la alteración en los ciclos hidrológicos que se expresará en una mayor escasez de agua, tanto para consumo humano como de otras actividades que se derivan del recurso, incluyendo generación de energía, entre otros.

Es decir que con el deterioro la afectación sería total, ya que la cuenca constituye un sistema interdependiente donde lo que se hace mal o bien en la parte superior de ésta influye en la parte inferior de la misma.

En otras palabras, si se destruye la vegetación y se erosionan los suelos, las aguas en la zona inferior estarán sucias y con crecidas “desastrosas”, explica el Diccionario del Agua.

O bien si en la cuenca se vierten desechos mineros o de plantaciones toda ella se contaminará con elementos tóxicos.

LA CONTAMINACIÓN A NIVEL LOCAL

En ese sentido el Marena expone que el manejo de esas zonas es vital para mantener el equilibrio ambiental y económico, sobre todo porque concentran producción agrícola.

A nivel local las cuencas están siendo contaminadas por diferentes actividades, entre las que figuran las de tipo industrial, pues es común ver en esos puntos de agua desechos industriales.

Aunque también les caen aguas residuales de las ciudades ubicadas en las orillas de las fuentes de agua.

En el caso de la cuenca del Lago de Nicaragua, su mal manejo está contribuyendo en la disminución del oxígeno, poniendo en peligro la fauna del mismo, refiere el Sistema Nacional de Información Ambiental (Sinia).

UN EJEMPLO

En el caso del río San Juan la situación es parecida. Ese río, que es el mayor reservorio de agua dulce en Centroamérica, se está contaminando.

El Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) menciona en su página oficial que actualmente tienen incidencia en las 21 cuencas hidrográficas nacionales.

El INTA está coordinándose con los Comités Municipales de Manejo de Cuencas, que se han organizado en los municipios en donde se atiende a los productores pobres.

Asimismo, la institución trabaja con productores ubicados en los aglomerados lácteos, carne, hortalizas y el segmento localizado en las zonas de amortiguamiento con dificultades de acceso y potencial forestal para garantizar un “buen” manejo en las cuencas.

El INTA de momento no especifica los logros alcanzados a la fecha, sin embargo señala que desde el 2003 están enfocados en reducir el deterioro de los recursos naturales, entre éstos las cuencas.

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