- Correa presenta su plan económico
El Gobierno socialista elaboró un plan que guiará la economía de Ecuador hacia un modelo que, sin ser abiertamente estatista como el venezolano, combatirá el libre mercado con medidas proteccionistas, atacando los monopolios y regularizando la banca, opinaron este martes analistas.
El lunes el presidente Rafael Correa presentó el proyecto para los cuatro años de su gestión, en el que privilegia “la producción nacional y el empleo”, apartándose de las recetas liberales que a su juicio sumieron al país “en un desastre”.
“La liberalización a ultranza está más que superada teórica y empíricamente. Los países exitosos son los que fomentan su producción y el empleo. Aquí nadie está en contra del comercio internacional, pero sí en contra del 'bobo aperturismo'”, afirmó el mandatario.
En opinión del ex ministro de Economía, Alfredo Arízaga, “el plan de Correa no trae nada nuevo y sólo profundiza un modelo que se ha venido aplicando en los últimos 25 años”.
“Es un plan para dar mayor participación estatal en actividades que no tienen por qué meterse, como generación eléctrica y telecomunicaciones, mientras salud y educación están muy abandonados”, señaló.
Asimismo, los industriales estiman que Correa apunta a convertir “el Estado en empresario con una clara influencia de la política estatista del presidente venezolano, Hugo Chávez”, dijo a la AFP el ex presidente del sector, Mauricio Pinto.
“El Presidente busca la concentración de poderes para controlar sectores estratégicos. El país tendría un enorme retroceso en la política mundial de apertura de mercados”, agregó el dirigente.
Anticipándose a sus críticos, Correa explicó que si bien “reposicionará al Estado como planificador, regulador y promotor de la economía” no dejará en sus manos el control de la producción.
“Aquí nadie es estatista ni queremos ser comunistas como la oposición nos dice”, manifestó Correa, anunciando de paso que mantendrá dolarizada la economía pese a ser uno de sus mayores opositores. Los asesores descartaron igualmente que la economía dé un vuelco hacia la nacionalización, como la promovida por los gobiernos también izquierdistas de Bolivia y Venezuela.
“La economía no tendrá un manejo estatista, lo que queremos es devolverle al Estado un rol que jamás debió perder y que, por obsesiones ideológicas, lo retiró de aquellas actividades que nunca pudieron ser llenadas por la empresa privada, como en hidroelectricidad”, indicó Mauricio Dávalos, coordinador del Frente Económico del gobierno.
Correa también anunció que impulsará “leyes antimonopolio para regular la banca y fomentar la competencia”.
“Bolivia y Ecuador son los únicos países que no tienen ley antimonopolio. Por ejemplo los bancos pactan tasas de interés, cuando en otros países sería prohibido”, enfatizó.
Si bien Correa anunció que mantendrá el dólar como moneda, los empresarios temen por el futuro de la divisa subrayando los cuestionamientos que formuló el mandatario a la conversión.
“Llama la atención que en todo su discurso el Presidente cuestionó la dolarización, enfatizando que ha sido un fracaso, por lo que no está claro que se mantendrá el sistema”, dijo Roberto Aspiazu, dirigente del comité empresarial ecuatoriano.