- Empate ante Bayern dejó un mal sabor para Carlo Ancelotti
No se acaba el juego hasta que se termina el último segundo, un aspecto que por la extensa experiencia del director técnico del Milán, Carlo Ancelotti, lo debería de saber más que muchos estrategas de Europa.
La tarde del martes el Bayern de Munich se enfrentó ante un Milán incisivo en el ataque. Empezó el primer tiempo con jugadas ofensivas estratégicas que le dieron las oportunidades más claras de gol, produciendo el primer tanto a través de un cabezazo de Andrea Pirlo. Hasta en ese momento todo estaba bien para el equipo italiano, sólido en su forma organizativa de juego, cubriendo los diversos espacios del campo que lo proyectaban con claridad en un partido que tenía controlado.
Pero el juego vistoso y sorprendentemente ofensivo del conjunto rossonero bajó el gas en la segunda mitad del partido. Ancellotti hizo lo que en repetidas ocasiones realiza cuando su ego crece y siente que con un solo gol tiene la victoria asegurada, retroceder al equipo y defender hasta que se acabe el juego, dicha decisión le costó el triunfo más amplio y cómodo en casa.
Por su parte, el Bayern de Munich que jugó más un estilo defensivo que en su peculiar sistema de ataque, optó por ser más conservador.
Lukas Podolski en punta no se notó en el partido, pero sí con un Schweinsteiger que se colaba por los costados para mantener con un poco de acción en el juego alemán, además tenían al joven portero de 22 años, Michael Rensing que bloqueó claras oportunidades de goles del Milán.
BAYERN APROVECHÓ
En la segunda mitad el Munich decidió arriesgarse más en la línea de ataque, aprovechando la fallida decisión de Ancelotti.
Cuando apenas se comenzaba a celebrar una Vitoria del Milán apareció Daniel van Buyten que silenció los gritos de victoria en el San Siro.
Luego del empate vino una pequeña reacción del equipo milanés, Kaká buscaba un tanto, pero le faltó definición y proyección hacia la portería, hasta que le hicieron falta dentro del área y aprovechó para definir el segundo tanto del Milán en penalti.
Pero los alemanes jugaron hasta el último segundo para buscar el empate, aprovecharon algo que le faltó a los italianos, cubrir y definir en la llegada más clara. Así Buyten le quitó la risa a Ancelotti en los últimos segundos del juego.
Fue un resultado no muy bueno para el Milán que debe buscar más goles en casa alemana. Mientras el Bayern tiene la gran tarea neutralizar a los rossoneros, pero principalmente en no seguir experimentando de manera errónea en sistemas de juego en plena eliminación de la competencia, como lo hicieron ante un Milán que seguramente se mostrará más ofensivo en el Estadio Arena en Munich.