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Corresponsal / Chinandega
La retardación de justicia del Tribunal de Apelaciones de Occidente es una causa de que el conflicto agrario en Aposentillo haya subido de tono en la presente Semana Santa.
Siete familias esperan desde hace tres años el fallo del Tribunal de la región occidental, que pondría en claro al menos uno de los diferentes conflictos que se han originado en la zona de Aserradores y Aposentillo.
Los afectados se vieron impedidos de pasar tranquilas estas vacaciones, porque sus lotes, donde construyeron casas de verano, se encuentra intervenidos y delimitados por cercas de alambre de púas que fueran instaladas por el presunto dueño de una propiedad de más de 14 manzanas, que limita con el mar.
DESDE EL 2004
Mateo Venerio, en representación de los afectados, dijo que la otrora juez del Juzgado Primero de lo Civil y lo Laboral, Sara Núñez, dictó en el 2004 medidas precautelares en un juicio sumario con acción de interdicto de amparo en la posesión, interpuesto contra Danilo Monzón Xatruch.
Venerio agregó que también el Juzgado Segundo de lo Civil y Laboral, a cargo de Socorro Toruño, no dio lugar a la nueva demanda sumaria con acciones acumuladas de querella de amparo en la posesión interpuesta por Monzón Xatruch, contra Mateo Venerio, Patricia Darbelles, Alejandro Montealegre, Reyna Carlota Venerio, Martha Sandino, Rodolfo Montealegre, Oscar Navarro, Alcides Velásquez, Arturo Villalobos, Lilly Ulloa y Miguel Madriz.
El denunciante dijo que la propiedad no está a nombre de Danilo Monzón, sino de Donald Rivas, desapareciendo el interés jurídico del primero contra las familias chinandeganas.