El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales, dio por concluido ayer el altercado que provocó el diputado sandinista y secretario sindical Gus tavo Porras.
Las declaraciones de Porras se referían a un incremento salarial que aprobó el consejo directivo del BCN, en el cual se estableció 12 mil dólares para Rosales.
“Ese es un tema concluido. Quisiera que abordáramos hoy, solamente lo vinculado, lo relacionado a la deuda externa”, expresó Rosales al ser consultado si permanecería en su cargo como presidente del BCN.
Rosales evitó responderle a Porras, alegando que no es “su estilo”, ya que en el Gobierno de Reconciliación no tiene fricciones con nadie.
“En el Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional y en mi carácter personal le puedo decir que no hay fricciones con nadie. No es mi costumbre, no es mi estilo, simplemente estoy aquí para trabajar y tengo la absoluta convicción y certeza de que todos los funcionarios de este Gobierno estamos detrás del Presidente constitucional de los nicaragüenses”, explicó.
El pasado 27 de marzo, Rosales envió una carta a Ortega en la que le expresaba que “el cargo para el que fui nombrado, está a la orden en el momento que se considere que mi desempeño ha estado alejado de las políticas y decisiones del Gobierno”.
Sin embargo, fuentes vinculadas al Gobierno expresaron que Rosales no sería removido de su cargo, por el contrario, recibió un espaldarazo del presidente Daniel Ortega.
El presidente del BCN aseguró ayer que no ha recibido ningún córdoba en concepto de salario y que desconocía cuál era la cantidad que devenga.