El chavismo que controla todo el Parlamento de Venezuela sufrió este jueves una clara fisura cuando el partido Podemos (centroizquierda) exigió pruebas de la acusación que los legisladores hacen al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) por presunta usurpación de funciones.
El diputado oficialista de Podemos, Juan José Molina, deploró que su colega Carlos Escarrá acusara que “los 32 magistrados del TSJ eran unos delincuentes”.
El deslinde del líder de Podemos ocurre una semana después de que el pleno aprobara por unanimidad acusar al Poder Judicial de usurpación de funciones al eliminar el pago del Impuesto sobre la Renta por ingresos distintos al salario, como bonos, lo que impediría al Estado percibir unos 280 millones de dólares.
“Exigimos pruebas, doctor Escarrá, de las denuncias que usted hizo (…) y que dejemos de hablar aquí tonterías”, afirmó Molina.
El legislador y constitucionalista Escarrá respondió que Molina defendió a los magistrados porque Podemos sería la “nueva oposición” en la Asamblea Nacional.
Ese partido, ya ha sido calificado por el presidente Hugo Chávez como una fuerza “casi en la oposición”, luego de que junto con el Patria para Todos (PPT, obrerista) y el Partido Comunista (PCV), que le dieron 1.7 millones para su reelección en diciembre se resisten a disolverse en el marco de la fundación de un Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).