Otra aparente fisura en el partido sandinista quedó al descubierto ayer, cuando el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales, puso su cargo a disposición del presidente Daniel Ortega.
Rosales explicó en una carta hecha pública ayer, que los ataques en su contra de supuestos hombres de la izquierda nicaragüense y de forma particular en miembros de la Dirección de nuestro partido”, en alusión al diputado sandinista Gustavo Porras, serían las razones para estar dispuesto a dimitir.
Porras fustigó a Rosales por supuestamente aceptar un salario de 12 mil dólares al frente de la institución.
“Su autoaumento salarial lo evidencia como un hombre fácilmente comprable, como un burócrata con el perfil adecuado para convertirse en mercenario de las instituciones financieras internacionales, en detrimento de los intereses de nuestro pueblo”, habría dicho Porras en el programa matutino de televisión En Vivo con Alberto Mora, en referencia a Rosales.
Rosales, quien niega tener un sueldo de 12 mil dólares mensuales, sostuvo en una carta enviada a Ortega, que “jamás ha recibido un salario” del Banco Central.
“Jamás he recibido un salario en el Banco Central de Nicaragua (…) También comuniqué que no haría uso de los vehículos de la institución, ni de los conductores, ni del combustible, ni de personal de seguridad, ni de los alimentos que ingiriera mientras desempeñaba ese cargo. He viajado en nombre del Gobierno de Unidad y Reconstrucción sin hacer uso de salones o pasaportes diplomáticos, a pesar de habérseme extendido este último”, asegura Rosales en su carta.
Se dice que Rosales, en efecto, entregó su carta de renuncia, pero luego se limitó a poner su cargo a la orden.
Porras dice que es “brother” de Rosales
Porras reiteró ayer que los servidores públicos que reciban un sueldo superior a los tres mil dólares deben aportar al denominado Fondo de Lucha contra la Pobreza.
“Todos aquellos salarios exagerados que puedan existir, de seis mil, siete mil, doce mil dólares, a los compañeros que estén en eso estamos planteándoles que agarren los tres mil dólares y que el resto lo manden al Fondo (…) Ese planteamiento le cae a todo el mundo, si hay un compañero que aclara, como el caso de Antenor (Rosales), que no está agarrando nada, es plausible, es bárbaro, y así debieran hacer los otros compañeros”, dijo Porras.
El diputado aseguró que es “brother” de Rosales y negó que existan fricciones entre ambos.
No obstante, se conoció que la repentina carta de Rosales provocó que la noche del martes, el presidente Ortega, el alcalde Dionisio Marenco, el secretario para Asuntos Económicos Bayardo Arce y el militar en retiro Lenín Cerna, celebraran una reunión de emergencia, sin la presencia de la primera dama Rosario Murillo.
La fisura abierta entre Rosales y Porras sería la segunda que se conoce en las filas del Gobierno, luego de que la semana pasada el presidente Ortega y el alcalde Marenco cruzaran declaraciones en los medios de comunicación, debido a que el mandatario se resiste a abandonar la Secretaría del FSLN para despachar asuntos de Estado.