- Las vitaminas son básicas para la vida. Sepa cómo y dónde encontrarlas
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El exceso de trabajo, la fatiga, la mala dieta y las bondades asociadas a las vitaminas están llevando a las personas a tomar suplementos vitamínicos sin haber visitado a un médico especialista.
Los suplementos vitamínicos, ya sean ampollas, inyecciones, tabletas, jarabes, pastillas masticables o efervescentes deben ser usados exclusivamente para su fin: brindar un complemento ante la insuficiencia o la carencia de vitaminas en el organismo.
Las vitaminas son reguladoras de las funciones metabólicas del organismo y ningún otro nutriente les puede reemplazar. Y debido a que nuestro cuerpo no las produce, debemos buscarlas en los alimentos.
Por tanto, si tenemos una alimentación balanceada que incluya todos los nutrientes, como vitaminas, proteínas, carbohidratos, grasas y minerales, no necesitamos ningún suplemento, sostiene Esther Sánchez, licenciada en nutrición clínica y educación nutricional.
No obstante, la especialista expresa que existen casos en los que son muy necesarios, como el embarazo, aun cuando la madre tiene una alimentación balanceada; durante la lactancia y los niños mayores de un año para reforzar su crecimiento y desarrollo. Además, los requieren las personas de la tercera edad, ya que su requerimiento aumenta, su apetito disminuye y su ingesta es muy limitada.
Asimismo, las personas con dietas pobres en nutrientes y vitaminas, quienes viven situaciones de estrés aguda, duermen pocas horas y tienen una fuerte carga académica o laboral, requieren mayores cantidades de vitaminas, especialmente las solubles en agua y las del complejo B.
Por otra parte, muchas vitaminas son muy sensibles al calor y a la luz; si comemos frutas y vegetales expuestas a estos factores, es como que no lo hubiésemos consumido. Por eso es preferible ingerir alimentos frescos que conserven sus vitaminas y una segunda opción es consumir los suplementos.
Es importante aclarar que el cuerpo necesita las vitaminas y minerales en cantidades muy pequeñas y a veces simplemente con cinco frutas al día llenamos los requerimientos diarios.
Por tanto, tenga mucho cuidado si consume más vitaminas de lo necesario. De acuerdo a Sánchez, el resto de las vitaminas solubles en agua que no ocupa el cuerpo, se elimina a través de la orina y el sudor pero las solubles en grasa (A, D, E y K) se almacenan en el hígado. De esta forma, la nutricionista advierte que en grandes cantidades pueden producir efectos tóxicos, manifestándose en alergias, urticarias, manchas, dolores de cabeza, náuseas y vómitos.
En muchas ocasiones, tomar tantos suplementos vitamínicos afecta e irrita el estómago y a largo plazo puede ocasionar gastritis.
Lo ideal es que un nutricionista evalúe si su dieta está llenando los requerimientos y le recomendará las vitaminas según su edad y estado físico.