- En Masaya
“Hay que vivir un día a la vez”, leyó con la voz entrecortada el ex presidente Enrique Bolaños durante la misa del último adiós de su hijo Javier Gregorio, quien falleciera el pasado miércoles.
Durante la misa que se realizó en la iglesia La Asunción de Masaya, Bolaños leyó varios fragmentos de las cartas que le enviara su hijo.
Bolaños se mostró abatido al igual que su esposa, doña Lila T. Abaunza.
“Lo que le pasa al hombre no es igual a lo que el hombre hace con lo que le pasa”, recordó Bolaños que le escribió su hijo en una de sus últimas cartas.
La misa fue presidida por el Arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes.
Muy acompañado
A las 10:30 de la mañana llegaron los restos de Javier Gregorio procedentes de Estados Unidos.
Posteriormente fue velado durante tres horas en la funeraria Don Bosco, donde se presentaron ex funcionarios del gobierno de Bolaños así como familiares y amigos.
Uno de los asistentes fue el Presidente de la República, Daniel Ortega, que llegó casi a las 2:00 de la tarde. Además de varios embajadores, estuvo presente el empresario Carlos Pellas, la ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro, entre otras personalidades.
Entre los ex funcionarios que asistieron a la misa estaban: el ex vocero presidencial Lindolfo Monjarretz, el ex secretario privado Ariel Montoya y el ex ministro de Transporte e Infraestructura (MTI), Pedro Solórzano.
Javier Gregorio Bolaños falleció a los 48 años en un hospital de Carolina del Norte, Estados Unidos, tras luchar durante varios años contra la leucemia. Este es el tercer hijo que pierde y le sobreviven los dos mayores.
El ex mandatario, quien es diputado ante la Asamblea Nacional por disposición constitucional, obtuvo un permiso de la Asamblea Nacional para no asistir a las sesiones parlamentarias por los problemas de salud de su hijo.