- Mitos, verdades y más sobre el azúcar
Pasar nueve meses en el vientre de la madre ingiriendo líquido amniótico, compuesto en gran parte por glucosa, es el inicio del gusto por comer dulces.
Esta es una de las explicaciones científicas que plantea Jesús Beorlegui, autor del libro ¿Por qué los niños comen caramelos?, patrocinado por el Comité Nacional de Productores de Azúcar (CNPA), Nicaragua.
Esto, gracias al afán del CNPA en su deseo de seguir aportando elementos que contribuyan a desmitificar algunas creencias que se tienen sobre los caramelos, según manifestó Mario Amador, gerente general del Comité.
Durante la presentación, el autor comentó que son muchos los mitos que existen alrededor de los caramelos, entre los que sobresalen: aumento de peso, aparición de caries y aumento de hiperactividad, sin embargo afirma que esto se debe a otros factores y no necesariamente tienen que ver con el dulce.
“La grasa es producto de la falta de ejercicios; las caries, una mala higiene bucal y la hiperactividad, un trastorno multifactorial”, aseguró.
El pequeño manual brinda respuesta a muchas interrogantes que se hacen los padres de familia sobre el consumo de caramelos de sus hijos.
Los caramelos, que contienen glucosa, son una fuente importante de energía para el cerebro y si las golosinas son consumidas con moderación pueden complementar una dieta sana.
Los expertos recomiendan que el consumo no debe superar las cuatro veces al día.