- La dominicana María Dimitrova
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María Dimitrova es una joven nacionalizada dominicana con acento europeo, porque en realidad nació hace 21 años en Bulgaria. Es pequeña, muy amena para conversar, con unos hermosos ojos azules y una habilidad para ganarse el cariño de cualquiera que la oiga hablar con tanta sinceridad.
Pero de seguro a pocos les gustaría encontrársela con su karategui (vestimenta de competencia) y en un tatami, lista para demostrar que sus encantos también pueden ser un arma para intimidar a cualquiera con su ferocidad.
Menos mal que no tiene a su rival enfrente, pues su hermosa mirada de ojos azules y su delgado y pequeño cuerpo ahora han quedado atrás y parece una fiera lista para atacar.
Su ejecución con las manos y piernas lucen perfectas y rápidas aunque dentro de su humildad no se mira como una artista de la kata (formas), su especialidad en el karate.
Todo lo contrario, a pesar que tiene en su haber una medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Cartagena en el 2006 y disputó un bronce en Panamericanos, no se siente satisfecha con su nivel.
“Estoy en una etapa en la que necesito profundizar mis entrenamientos para mejorar. Debo mejorar la fuerza en mis movimientos, la técnica y profundizar para qué sirve cada técnica para mejorar más mi kata a un nivel superior”, comenta Dimitrova.
Además en su registro de mejores resultados está su campeonato panamericano en Uruguay en el 2005, un bronce en el mundial juvenil de kata en ese mismo año y otro bronce pero en el mundial de adultos en el 2006. Se trata de una campeona mundial en potencia a pesar de su edad.
Sin embargo, no es su única virtud. La dominicana-búlgara también tiene experiencia con los medios de comunicación en República Dominicana.
Fue presentadora en el programa: “Ven con Mimi”, precisamente como la llaman sus amigos más allegados. Por eso no es extraño su facilidad para relacionarse con la gente.
“Pasé casi tres años, primero con el programa “Ven con 'Mimi'”, con un perfil totalmente juvenil y luego otro en el que viajaba por toda República Dominicana para conocer lugares”, explica orgullosa.
Pero esa etapa pasó a ser sólo parte de su historia, porque según cuenta no le daba tiempo para practicar kata y prefirió quedarse con el escenario que más le apasiona: el tatami, donde se ha convertido aunque no lo reconozca, en toda una princesa.
Dimitrova no es pura casualidad que esté en Nicaragua. Hace una semana llegó para entrenar a la selección de kata femenino para el Campeonato Centroamericano y del Caribe que se hará del 22 al 25 de marzo con más de 450 atletas de 18 países.
“Pero también vengo a competir y tratar de repetir la medalla de oro que gané en los juegos en Colombia”, finalizó.