- Peritos confirman origen de daños
Corresponsal/León
El hueco que tiene uno de los seis leones que custodian la Real Basílica Catedral de León se debe al desprendimiento de sus piezas, producto del deterioro del material, según determinaron los peritos policiales.
La subcomisionada Lucrecia Munguía, jefa de la Secretaría Ejecutiva de esa institución en León, explicó que con el tiempo la pieza ha perdido su consistencia y eso provocó que se desprendiera, descartando que alguna persona golpeara de forma intencional la escultura para causar el daño.
El desprendimiento de la pieza al parecer fue hace un mes. La Policía tiene en su poder en estos momentos los 11 fragmentos que supuestamente pertenecen al rostro del león que está al costado sur del templo. Estas estaban dentro de la iglesia porque al parecer uno de sus trabajadores las había recogido hace varios días.
La vicealcaldesa sandinista Dora María Gurdián, quien además es presidenta del Patronato de Turismo de León, reconoció que no existe un presupuesto para este tipo de restauraciones, y señala que tendría que hacerse en coordinación con el Instituto Nacional de Cultura, porque no corresponde sólo a la municipalidad ni a la iglesia, sino a distintas instituciones.
Gurdián recordó que la municipalidad no ha podido reparar por falta de presupuesto la pared del cementerio de Guadalupe que se cayó hace un año.
El historiador leonés Manuel Noguera señaló que esa pared fue construida a finales del siglo XIX por el escultor neoclasista Mateo Lacayo, y que a falta de protección en sus entornos crecieron raíces que ayudaron a su deterioro.
El historiador Noguera reconoce que el material de los leones es vulnerable porque fueron construidos de cal, cemento y arena, y no están soportados con hierro. Pero señala que la falta de respeto de la ciudadanía que acostumbra a subirse en ellos, ha contribuido a deteriorarlos.
Agregó que el hecho de que las personas adultas se suban en las esculturas no contribuye a su cuido. Noguera añade que para los visitantes y personas locales es atractivo tomarse una foto sobre los custodios de Catedral, pero el peso daña el material.
Según informó el historiador, a mediados de la década de los sesenta los leones ya habían experimentado una restauración que estuvo a cargo de la escultora nicaragüense Edith Grün.
Aunque el hueco que tiene uno de los leones se debe a desprendimiento por deterioro, Noguera advierte que es importante tener más vigilancia en el entorno de la Catedral porque en las noches es común encontrar a jóvenes jugando pelota.
Indica que el costo de reparación no debe ser muy alto, pero la municipalidad no cuenta con recursos.