El director de salud del Ejército, teniente general Kevin C. Kiley, se retirará del cargo, anunció esa rama de las Fuerzas Armadas en medio del escándalo suscitado por revelaciones de fallas en el tratamiento a los soldados que están regresando de la guerra.
Kiley, quien fue director del Hospital Militar Walter Reed del 2002 al 2004 —el hospital al centro de la controversia—, formuló su solicitud de jubilación el domingo, dijo el cuerpo armado en un comunicado.
TERCERO EN PERDER CARGO
Es el tercer funcionario de alto rango que pierde su cargo por las revelaciones de tratamiento inadecuado y excesiva burocracia en el hospital, donde llegan muchos de los soldados que combatieron en Irak y Afganistán.