- Trabajan el ciclo de verano con semilla certificada y mejores tecnologías
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Corresponsal / Carazo
La innovación tecnológica tocó la puerta de los pequeños productores de arroz del sector de Ochomogo, a través de un proyecto que busca elevar sus niveles de producción y ganancias, al comercializar la granza seca por húmeda con la implementación de un patio de secado, asistencia técnica y una máquina prelimpiadora.
El proyecto se implementa con 120 pequeños productores de la cooperativa San Rafael y es financiado por el Programa de Reactivación Productiva Rural, (PR-PR) del Instituto de Desarrollo Rural (IDR de la agencia del sur de Carazo). El fondo proviene del Banco Interamericano de Desarrollo, (BID) con un monto superior a los doscientos noventa mil dólares.
José Jesús Acevedo, presidente de la cooperativa, dijo que durante 14 años han cultivado arroz, “pero hasta ahora, con el apoyo técnico, se dieron cuenta que estaban cometiendo muchos errores”.
Explicó que el año pasado comenzó con la siembra del ciclo de verano, que sale en la primera semana de abril. “Hemos sembrado 306 manzanas con semilla certificada”, señaló.
Según el productor, esta vez experimentan con la variedad Anar-97. “Y una que acaba de liberar la Asociación Nacional de Arroceros (Anar) llamada Anar-2006”, refirió.
La asistencia técnica está a cargo de dos agrónomos que llegan tres veces por semana a supervisar el plantío. Acevedo agregó que esperan aumentar los rendimientos productivos en la siembra de verano.
El pequeño productor Fermín Morales explicó que tiene cinco años de estar en la cooperativa. Asegura que la inversión por manzana es de unos 12 mil córdobas y se requiere de disciplina y sacrificio para cultivar ese rubro.
La cooperativa, además ha generado 120 empleos. “Antes sacábamos la granza y el arroz y lo vendíamos húmedo, ahora lo vamos a comercializar seco y limpio. Esto nos dará estabilidad económica. Hemos dado empleo y estamos creciendo”, refirió.
INTERMEDIARIOS BENEFICIADOS
Silvio Acevedo Sánchez, coordinador del proyecto por parte del IDR, dijo que los productores asumen el veinte por ciento de la inversión.
“De cada dólar el productor paga veinte centavos y el IDR ochenta”, comentó. En la zona se construye un patio de mil 500 metros, en el cual se podrán secar 400 quintales de arroz al día.
Para los productores es positivo, puesto que generalmente se ven obligados a vender la granza húmeda, beneficiando a los intermediarios. Según Acevedo, “el patio de secado evitará que vendan a boca de máquina”. Otros subproductos que podrán captar del arroz trillado son: la semolina y la puntilla, cuyo valor agregado dejará ganancias y podrán ofertar el servicio a otros productores.
“Antes alquilaban patio, además había que trasladar el producto, eso dejaba serios gastos”, indicó. La asistencia técnica, a cargo del agrónomo Denis Hernández, consiste en combatir plagas, control de malezas y con base en estudios se comprobó que los suelos tienen alto contenido de fósforo y potasio.