- Ya existe un lugar donde puede degustar una taza de café de calidad
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CORRESPONSAL/JINOTEGA
Lo que hace más de cinco años nació como un proyecto para seleccionar el café que producen los socios de la Unión de Cooperativas Agropecuarias (Soppexcca), hoy se ha convertido en la primera cafetería especializada precisamente en bebidas preparadas a base de café.
En las instalaciones de Soppexcca, al costado sur del mercado municipal de Jinotega, se localiza la cafetería Flor de Jinotega, nombre con el que fue bautizado el café que producen los pequeños y medianos productores locales. Este producto se tuesta, empaca y se saborea en esta cafetería, que representa el sitio ideal para las tertulias de intelectuales locales y visitantes extranjeros.
Allí, además de saborear nueve tipos de café preparados por dos expertos baristas y catadores, puede disfrutar de una buena lectura puesto que el lugar incluye una biblioteca que documenta la historia del café. Es por eso que Flor de Jinotega también es visitada por estudiantes.
Además, como complemento el visitante puede disfrutar de un show de catación, algo que llama la atención de los turistas extranjeros y compradores internacionales porque documentan sus conocimientos acerca del café que desean comprar o consumir.
El moderno laboratorio de catación de Soppexcca es el único que brinda servicios al sector cafetalero en Jinotega, y cuenta con tostadora, balanza y demás instrumentos necesarios para dicho fin.
Estas características lo convierten en un punto de referencia para los jinoteganos, cuyo departamento es famoso por ser el mayor productor del grano de oro en el país y donde puede degustar una exquisita taza de café netamente jinotegano.
IDEA ORIGINAL
Fátima Ismael, gerente de Soppexcca, recuerda que la idea de la cafetería era promover el café de calidad que producen los 650 pequeños y medianos productores-socios, quienes desde el 2002 han ganado diversos premios en el concurso la Taza de la Excelencia.
“Cuando venía un visitante siempre preguntaba dónde podía tomarse una taza de café puro jinotegano, del que tanto se habla, pero ese sitio no existía y se acostumbraba ofrecerles café instantáneo que no sabemos cómo está procesado ni de qué está elaborado. Ante esa necesidad decidimos ampliar el laboratorio de catación con la cafetería y ofrecer el café nuestro empacado. Es una forma de hacer turismo y promover lo nuestro”, asegura.
El café Flor de Jinotega es preparado al gusto del cliente: con leche, chocolate, frío o caliente. Para ello, el equipo a cargo del negocio, dos jóvenes que además de ser catadores fueron preparados en San Salvador como baristas para adquirir los conocimientos acerca del capuchino, bombón, mocca, moccazino, americano, café lutte, cortado, cortado americano, café irlandés, café helado, entre otros.
SUS VISITANTES
Según cálculos de los administradores, el 60 por ciento de los visitantes son locales.
La tranquilidad que se goza en este sitio, donde también se ha construido un rancho, permite que el tiempo de permanencia sea más agradable, especialmente para algunos intelectuales que lo seleccionan para escribir, aunque la mayoría lo hacen para disfrutar con amigos o para cerrar negocios importantes, como el acordar precios y cantidad de café a comprar.