- Ex candidato presidencial sostiene que las fuerzas antipacto deben unirse y evitar expansión del “danielismo” en municipales del 2008
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El ex candidato presidencial por la Alianza Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Edmundo Jarquín, dijo ayer que no descarta una candidatura a la Alcaldía de Managua en las elecciones municipales de noviembre del 2008.
Aunque aclaró que no es momento de hablar de postulaciones para los comicios municipales del próximo año, Jarquín sostuvo que tampoco descarta una candidatura.
El político recibió casi 145 mil votos en las elecciones nacionales del 2006, luego de sustituir en la candidatura presidencial por el MRS, en julio pasado, al fallecido Herty Lewites.
“No la descarto, pero es prematuro plantearse candidaturas”, enfatizó Jarquín.
MOMENTO DE FUERZAS ANTIPACTO
Según Jarquín, ya es momento para que las fuerzas “antipacto” inicien pláticas con miras a las elecciones del 2008, y evitar ir en casillas separadas que faciliten al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) obtener la mayoría de las alcaldías.
“Las fuerzas políticas que nos oponemos al pacto autoritario y corrupto entre (Arnoldo) Alemán y (Daniel) Ortega debemos jugar a las elecciones municipales, y francamente creo que si a las elecciones municipales vamos a cuatro bandas, se va a consolidar el poder político del danielismo, del orteguismo”, explicó.
Para Jarquín, las fuerzas antipacto son el MRS y la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), que dirige el también ex candidato presidencial y diputado Eduardo Montealegre, con quien ya ha conversado y “valorado” la importancia de las elecciones municipales del 2008.
“Las elecciones municipales se van a realizar prácticamente a la mitad del período del presidente Ortega, y desde el punto de vista político van a tener un cierto sentido de referencia, de juicio de los electores, sobre el Gobierno del presidente Ortega, de tal manera que son unas elecciones que tienen un significado político muy superior al de anteriores elecciones municipales”, dijo Jarquín.
“De tal manera que las fuerzas antipacto debemos considerar formar una alianza que transmita una señal política de contención a un Gobierno cuyas tendencias autoritarias ya son visibles”, continuó Jarquín.
Entre la ALN y el MRS obtuvieron casi un millón de votos en las elecciones de noviembre pasado, pero Jarquín cree que al menos medio millón de esos electores están interesados en ver juntas a las fuerzas antipacto.