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El Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, llegó ayer a Sao Paulo para sellar con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, una alianza para impulsar el desarrollo de los biocombustibles y discutir la liberalización del comercio mundial.
Acompañado de su esposa Laura y una numerosa comitiva, Bush llegó para una estadía de menos de 24 horas en Brasil, donde inicia una gira latinoamericana que lo llevará también a Uruguay, Colombia, Guatemala y México.
Bush, horas antes de emprender su gira, reivindicó el incremento de ayuda estadounidense a América Latina durante sus seis años de mandato.
“Desde que soy Presidente nuestra ayuda bilateral a América Latina pasó de 800 a 1,600 millones de dólares y la mayoría es para ayuda en áreas de justicia social, en otras palabras es dinero para educación y salud”, había dicho Bush a la cadena televisiva CNN en español.
Sin embargo, Bush se quejó que los contribuyentes estadounidenses, quienes son los que pagan y “que han sido muy generosos con nuestros vecinos (..) no hayan recibido el crédito” de esa actitud.
LA AGENDA
Bush y Lula visitarán hoy viernes una instalación petroquímica en Guarulhos, a unos 40 km del centro de la ciudad. Luego tendrán un almuerzo y recibirán a la prensa en el Hotel Hilton, donde se hospeda la delegación estadounidense protegida por soldados y baterías antiaéreas.
La ciudad de 10 millones de habitantes (18 con su área metropolitana) y en la que están registrados más de cinco millones de vehículos, está vigilada desde tierra y aire, con cortes de calles y avenidas que comenzaron la mañana del jueves y provocaron kilométricos embotellamientos.
Decenas de organizaciones izquierdistas dijeron estar decididas a intentar sortear el cerco en torno a Bush para expresarle su repudio.
Brasilia y Washington atribuyen a la visita de Bush el objetivo de sumar fuerzas para fomentar la producción de biocombustibles, especialmente en América Central, a través de inversores privados.
Estados Unidos y Brasil son los dos mayores productores mundiales de etanol, una alternativa a la gasolina que los norteamericanos elaboran a partir del maíz y los brasileños de la caña de azúcar.
Los dos gobiernos están interesados en los biocombustibles para reemplazar a la gasolina.
Para Brasil es una fuente de exportaciones. Bush, por su parte, anunció en enero que quiere reducir en 20 por ciento el consumo de gasolina en la próxima década y sustituirla por etanol y otros biocombustibles.
Brasil espera que Washington reduzca el arancel que grava la importación de etanol brasileño para proteger a los productores de maíz estadounidenses.