EL ARTISTA COLOMBIANO, JUANES, SE HA DEJADO CRECER EL PELO Y LA BARBA. (LA PRENSA/AP)

El Juanes social

En abril, el cantante colombiano romperá con su año sabático y comenzará a grabar su cuarto álbum. Espera que esté listo en septiembre. En las canciones hay temas contra las minas antipersonales, una de las causas sociales que abandera en su país ESPECIAL PARA LA PRENSA Juan Esteban Aristizábal, conocido en el mundo sencillamente como […]

  • En abril, el cantante colombiano romperá con su año sabático y comenzará a grabar su cuarto álbum. Espera que esté listo en septiembre. En las canciones hay temas contra las minas antipersonales, una de las causas sociales que abandera en su país

ESPECIAL PARA LA PRENSA

Juan Esteban Aristizábal, conocido en el mundo sencillamente como Juanes, es tan bajito que ni siquiera la copa del sombrero que lleva puesto alcanza a sobresalir entre la turba de fotógrafos y camarógrafos que quieren registrar sus gestos y sus pasos en un trayecto de diez metros.

Es un jueves por la mañana, en Medellín, la ciudad natal de este cantante colombiano. No hace frío ni calor. Juanes luce un semblante relajado, sereno, pero en su mirada hay un halo de nerviosismo.

El cantautor de la Camisa Negra, quien lleva puesta una chaqueta verde que hace juego con su pantalón de explorador y sus ojos, ha venido a un hangar para abordar un helicóptero que lo llevará a un pueblo cercano a Medellín, donde apadrinará un programa educativo para niños, invitado por las autoridades locales para inaugurarlo.

Una de sus primeras frases esta mañana resulta ser una confesión. Dice que le da miedo subir al helicóptero: “Llevo un mes preparándome para eso”, manifiesta con un poco de exageración.

Su look es distinto al de hace unos meses, cuando exhibía una cabeza rapada y con mechones en punta. Ahora, se ha dejado crecer el pelo, nuevamente, aunque no es tan largo como en la época en que era vocalista de Ekhymosis, el grupo de rock con el que se dio a conocer. Además, usa barba, un candado —con un aire desaliñado— que lo hace más cercano al hombre que en agosto ajustará 35 años, y al papá de dos hijas, Luna y Paloma.

Juanes se ve sencillo, no parece el músico que nueve veces le ha pegado a los Grammy Latinos.

Antes de hablar de su lado artístico y de anunciar que a partir de abril se encerrará para grabar su cuatro álbum discográfico, y que sólo saldrá de ahí en septiembre, cuando el disco esté listo, Juanes prefiere mostrar al otro Juanes, al social.

No es por casualidad que las autoridades de su país lo invitan a presidir programas como el de esa mañana. Desde hace un año, que creó su fundación Mi Sangre, el cantautor de A Dios le Pido, viene apoyando a soldados y civiles que han sido víctimas de las minas antipersonales, sembradas a lo largo del 59 por ciento del territorio colombiano.

Se estima que desde 1990 a esta parte las minas han causado daños a 5,735 colombianos civiles, una gran parte de ellos mujeres y niños. Y el músico, quien escribió una canción sobre la sicaria, Rosario Tijeras, conoce bien estas cifras.

Cuando no está saltando en un escenario o en su casa al lado de su familia, está abogando contra el uso de las minas o, como en este caso, a favor de la educación de la infancia.

“El sueño más grande para mí, y seguramente para la mayoría de los colombianos, es tener una Colombia en paz, una Colombia sin minas, una Colombia sin guerra”, dice este hombre que ante los medios ostenta un hablar suave y sereno, como el de una persona más bien tímida.

SE RESERVA SU NUEVA PRODUCCIÓN

Cuenta que su próximo disco incluirá una canción contra las minas antipersonales. Del estilo musical del álbum no habla mucho. “Es diferente, no sé, de alguna forma mantiene la esencia, pero es distinto, hay algo diferente ahí para mostrar”, asegura.

Por ahora, el cantante que ha puesto su voz en escenarios como el Parlamento europeo, deja ver al otro Juanes, al social. Y como un funcionario de UNICEF piensa que hay que invertir en los niños desde sus primeros años. “Invertir en los niños es de alguna forma poder conquistar el corazón de los que en algún momento serán hombres, estos hombres que se van a la guerra, estos hombres que implantan minas”.

Aunque últimamente ha subido poco a los escenarios, Juanes dice que ha estado trabajando muchísimo en su nueva producción y ha tenido tiempo para estar con su familia.

En Colombia se le ha visto en algunos eventos hablando de liderazgo. Con una risa nerviosa contesta: “Fui invitado por IBM (la transnacional de computadoras) en Bogotá. No soy ejemplo para nada de nada, simplemente estuve contando mi historia personal y mi experiencia”, afirma este hombre menudo, una de las luminarias de la farándula latina.

Es hora de irse, el mismo séquito que rodeó su llegada lo cubre nuevamente hasta que el cantante sube, con su risa nerviosa, al helicóptero.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí