- Francisco de Asís Fernández, presidente de la Junta Directiva del Festival Internacional de Poesía de Granada, no ve con malos ojos que el presidente Daniel Ortega Saavedra regale dos manuscritos del poeta Rubén Darío a su homólogo venezolano Hugo Chávez, un tema que levantó revuelo entre poetas e intelectuales del país. “A mí ni me parece bien, ni me parece mal”, dijo
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El 23 de febrero recién pasado, el Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, visitó a su homólogo venezolano Hugo Chávez con el objetivo de firmar acuerdos entre ambas naciones. En esa ocasión, el mandatario nicaragüense le obsequió los manuscritos del panida nicaragüense Rubén Darío, titulados Ensalmos Bolivarianos y Bolívar.
Ambas obras darianas, según la ley, son Patrimonio Cultural de la Nación, por lo cual deberán ser preservadas y conservadas por y para los nicaragüenses.
La Ley 333, Ley para la Protección y Promoción de la Obra, Bienes e Imagen del poeta Rubén Darío y Declaratoria del Patrimonio Cultural, Artístico e Histórico de la nación de su obra y bienes, establece de manera textual en su artículo seis, capítulo dos que “Se declara Patrimonio Cultural y Artístico de la Nación la obra literaria publicada o inédita del insigne poeta Rubén Darío”.
Y el artículo dos del capítulo uno de esa misma ley establece que será el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, mediante el Instituto Nicaragüense de Cultura, el encargado de garantizar la integridad de la obra de Rubén Darío.
En el acto de toma de posesión del presidente Ortega, realizado el 10 de enero pasado, el presidente venezolano Hugo Chávez le entregó a Ortega una réplica de la espada del Libertador Simón Bolívar. Al parecer, Ortega quiso corresponder al gesto del mandatario venezolano entregándole las dos obras del insigne poeta nicaragüense, sólo que en originales.
LA PRENSA conversó acerca de este tema y acerca del recién finalizado Festival Internacional de Poesía de Granada, con el poeta y escritor Francisco de Asís Fernández Arellano, con el objetivo de conocer qué tan acertado fue el obsequio del presidente Daniel Ortega Saavedra y los beneficios que deja a los nicaragüenses la realización del festival.
¿Qué opina de que el presidente Ortega le haya regalado a Hugo Chávez dos manuscritos de Rubén Darío?
A mí me parece que se está politizando muchísimo el tema y que lo que habría que hacer es establecer las políticas necesarias para la valoración, el rescate y preservación cultural y natural de este país.
Al ser patrimonio cultural de la nación, me parece que ya están protegidas.
El problema en este país es que yo he visto regalar manuscritos de Darío a cualquier cantidad de gente y nadie hace escándalo. El problema es la politización del asunto, se debería ponderar realmente lo que significó un gesto presidencial con algo valioso para alguien que está haciendo donaciones valiosas a Nicaragua, pero yo creo que el punto central es que se está politizando demasiado.
¿No existe una ley que prohíba que el patrimonio de la nación salga?
El problema es que el patrimonio de la nación está en manos particulares, la mayoría de ellas. Esta nación no ha tenido grandes políticas ni firmeza a lo largo de su historia. Todavía vemos que aquí se decomisan piezas de arte precolombino y se llevan piezas de arte precolombino y los museos de Europa y Estados Unidos están llenos de ellas y continúa el saqueo y esos casos no se han politizado y pasan totalmente desapercibidos, me parece que en este caso la politización está magnificando una situación que de hecho es de curso natural en este país.
¿Le parece bien que la obra de Darío, que es patrimonio de la nación, se regale?
A mí ni me parece bien, ni me parece mal. Yo te estoy haciendo una observación bien precisa, que se está politizando el hecho y que se está magnificando algo que sucede a diario en Nicaragua con el patrimonio cultural de este país.
¿Usted dice que aquí todo mundo lo hace y por eso es correcto que se regale?
Yo no creo que sea correcto que se regale el patrimonio nacional, lo que te estoy diciendo es otra cosa, ahora si vos querés insistir e insistir, me parece que hay intención de sacarle punta al asunto.
Lo que yo quiero es que me deje claro si está de acuerdo con que se hayan regalado esas obras.
Yo creo que hay gestos de buena voluntad que hacen los presidentes en la buena marcha de las relaciones diplomáticas y que eso sucede en todas partes del mundo.
Hablando de gestos, Hugo Chávez le regaló al Presidente de Nicaragua una copia de la espada de Bolívar.
Bueno, es que nada más hay una espada de Bolívar y estás hablando de una cosa absolutamente singular.
De los originales que le dio Daniel Ortega a él, sólo hay una también.
Me parece que debiéramos estar preocupados por hacer un centro de estudios darianos que publique y estudie la obra de Darío y que se haga una gran editorial que edite a todos los escritores valiosos de Nicaragua, que empiezan con Darío.
Sólo porque se trata del presidente Daniel Ortega el que los regaló, ¿si fuera otro nadie diría nada?
Es que he visto tantas cosas que se han hecho con el patrimonio cultural y nadie opina lo contrario, ni los medios de comunicación.
FESTIVAL DE POESÍA
En el tercer Festival Internacional de Poesía de Granada participaron más de un centenar de poetas provenientes de unos 45 países. El evento mantuvo despierta a la ciudad por varios días, viendo a los participantes recitar sus poemas en los parques, en los atrios de las iglesias y hasta en plena calle.
¿Qué significa el Festival Internacional de Poesía de Granada para los poetas nicaragüenses?
Este festival significa salir al mundo. De pronto hemos logrado que ese festival sea el gran punto de encuentro de la gran poesía del mundo, un espacio cultural que se da en el escenario magnífico de Granada, pero que no es un encuentro de los poetas nicaragüenses sino que es la posibilidad de la gran difusión de la historia y el carácter de la poesía nicaragüense en Nicaragua. Decía José Coronel (Urtecho) que el producto más importante que nosotros hacemos y exportamos con la excelencia de la competitividad, es la poesía.
¿Un producto de exportación que no genera divisas?
Yo creo que a la par de la gran divulgación de nuestros valores poéticos, estamos convencidos de que el festival logra poner a Nicaragua en la agenda cultural del mundo contemporáneo y posiciona a Granada y a Nicaragua como destino turístico cultural en América, y además, empuja de una manera decidida que Granada sea declarada Patrimonio de la Humanidad. Granada es el glamour de la cultura, tiene una identidad, si ya tiene su belleza escénica de su arquitectura monumental, si ya tiene el lago Cocibolca, si ya tiene el Mombacho, si ya tiene Zapatera, la laguna de Apoyo, las Isletas y tiene la hospitalidad de la gente, qué tal si le agregamos ese festival que logra convocar a más de cien poetas de 45 países y cada uno de ellos empieza a divulgar lo que significa el Festival Internacional de Poesía de Granada.
¿Cómo nació este festival?
Blanca Castellón, vicepresidenta del festival, fue invitada al Festival Internacional de Poesía de Medellín. A su regreso platicó con diferentes personas que sería bueno hacer un festival de poesía en Managua. Salió la idea, pasaron dos años y de pronto amigos granadinos como Nicasio Urbina, Irene Arévalo, Fernando López y yo, nos pusimos en contacto, pero la idea fue de reunirnos a partir de la iniciativa de Blanca Castellón. Nos empezamos a reunir en la casa de Nicasio Urbina y de Irene Arévalo y nos dimos cuenta que Managua no era el lugar indicado para hacer un evento de esa naturaleza. Y nos dimos cuenta que habían otras razones importantes para hacer el festival, que no era sólo la razón de la poesía que ya era suficiente razón, sino que teníamos que meter ese ingrediente principal que debe haber en todo gran mecanismo, que es el incentivo del desarrollo, y vimos que Granada es una ciudad pequeña y que un festival de esta naturaleza puede abarcar toda la ciudad, puede vivir a plenitud la ciudad y que en Managua no iba a significar nada.
¿A qué se debe que en algún momento el poeta Ariel Montoya reclamó los derechos de autor del festival?
Ah, no sé. No tengo ni idea. Me imagino que son locuritas.
¿Él estuvo involucrado al menos en el primer festival?
Es probable que tal vez haya estado en alguna reunión de esas que se dieron dos años antes de que iniciáramos los preparativos del festival. Yo no me acuerdo que él haya estado en ninguna reunión de la directiva del festival internacional de poesía desde sus inicios, nunca lo vi, nunca estuvo.
¿En algún momento les hizo un planteamiento concreto reclamándoles que le respetaran los derechos?
Él dijo que él había sido el inventor de eso, pero nosotros lo vimos como una locurita, como un disparatito de alguien que quiere utilizar el poder, como él estaba en el poder. Es más, en algún momento dijo que quería ser el presidente del festival y todo mundo se puso a reír.
Con la cultura en los genes
Francisco de Asís Fernández Arellano asegura ser granadino por los 16 costados, ya que dice ser hijo de padre y madre granadinos, abuelos granadinos, bisabuelos granadinos, tatarabuelos granadinos.
Este señor de apariencia bonachona y hablar seguro, dice que comenzó a escribir poesía desde muy pequeño, aunque no las recuerda. A la fecha tiene publicados ocho libros de poesía y dice, a manera de broma, que su casa durante su niñez era como un Ministerio de Cultura, ya que era muy frecuentada por Carlos Martínez Rivas, Pablo Antonio Cuadra, José Coronel Urtecho, Ernesto Mejía Sánchez, Ernesto Cardenal, Azarías H. Pallais, entre otros grandes de la poesía nicaragüense, ya que su padre, Enrique Fernández, fue poeta, pintor, dibujante, y en su momento, el más grande coleccionista de arte de Nicaragua.
¿Dónde realizó sus estudios?
En Nicaragua, en México y en España. Yo fui a estudiar teatro a España y estudié literatura también, no me gradué, pero sí hice estudios de literatura.
Los estudios primarios y secundarios, en Granada, me imagino.
En Granada una parte y después en México, yo me fui de 15 años a México. También tuve un exilio en México, pero estoy seguro que nunca me fui, siempre estaba pensando que tenía que vivir en mi Granada.
¿Qué tiempo estuvo en el exilio?
Del 1974 al 1979.
¿Volvió con el triunfo de la Revolución?
Sí, volví con el triunfo de la Revolución. Yo era el responsable del Frente Sandinista en México, fui el que creó los Comité de Solidaridad con Nicaragua y fundé el Comité de Solidaridad Latinoamericana donde estaba uno por cada país de la diáspora latinoamericana, donde estaba (Gabriel) García Márquez, Carlos Quijano, Francisco Juliao, Agustín Cuevas, fue un comité que hizo mucha opinión política en ese entonces en México.
¿Qué hizo en tiempos de la Revolución aquí en Nicaragua?
Trabajé con la Revolución, por supuesto.
¿En qué cargos?
Estuve al principio de secretario general del Ministerio del Interior. Después estuve de director del Instituto de Estudios del Sandinismo, estuve de presidente del Comité Nicaragüense de Solidaridad con los Pueblos, y después como Secretario General de Turismo a nivel centroamericano.
¿Y cuando ganó doña Violeta?
No tuve nunca ningún cargo.
¿Y con Arnoldo Alemán?
Empecé en Turismo con Lorenzo Guerrero que era un gran amigo desde mi niñez, entonces volví a turismo, desde entonces aquí quedé.
¿No ha tenido problemas por haber trabajado con los sandinistas?
No, nunca he tenido problemas.